
Moody’s y la situación actual de la economía francesa
EMMANUEL DUNAND / AFP
Moody’s accorde un sursis a la Francia, pero el veredicto de la agencia de calificación oculta una advertencia.
El pasado **24 de octubre**, Moody’s decidió mantener la **calificación soberana de Francia** en **Aa3**, lo que se considera una deuda de buena calidad. Sin embargo, la agencia también rebajó su perspectiva a **“negativa”**, lo que sugiere que el país necesita rectificaciones en sus políticas económicas. Este es un alivio para el **Ministerio de Economía**, especialmente en medio de las discusiones sobre el presupuesto para el próximo año.
El contexto económico y político
Las acciones de Moody’s son más optimistas en comparación con otras agencias, que recientemente rebajaron las calificaciones de Francia a **A+**. Tal como se señala, esta acción refleja la **inestabilidad política** desde la **disolución de la Asamblea Nacional** en junio de 2024, lo cual ha impactado severamente las **finanzas públicas** y ha creado un freno a dos motores esenciales para el crecimiento: el consumo de los hogares y las inversiones.
El gobierno francés ha ajustado sus expectativas de crecimiento al **0,7%** para este año y **1%** para 2026. Moody’s destaca que la nueva perspectiva refleja los **riesgos crecientes** relacionados con un debilitamiento de las instituciones y una posible **fragmentación del paisaje político**. Esta situación podría poner en peligro el funcionamiento de las instituciones y dificultar que cualquier gobierno obtenga una **mayoría parlamentaria**.
Compromisos y desafíos futuros
El ministro francés de Economía y Finanzas, **Roland Lescure**, reaccionó a la decisión de Moody’s enfatizando la **necesidad de un compromiso** en la elaboración del presupuesto. Lescure afirma que el gobierno se mantiene decidido a cumplir con el objetivo de un **déficit del 5,4% del PIB** para 2025 y a seguir un plan de **reducción del déficit público**, con la meta de bajar por debajo del **3% en 2029**.
La discusión sobre el **Proyecto de Ley de Finanzas** (PLF) para 2026 se inició en la Asamblea Nacional, donde el **Partido Socialista** ha amenazado con **censura** si no se implementan medidas favorables, especialmente en términos de **fiscalidad para los más ricos**. Moody’s había advertido en el pasado que un retroceso en reformas como la de las **pensiones** podría afectar negativamente la calificación del país.
Perspectivas y opiniones de los expertos
El **déficit público** de Francia es actualmente el más alto de la **zona euro**, y su **deuda pública** asciende a casi **3,500 millones de euros**. Sin embargo, existen opiniones variadas. Paul Chollet, **jefe economista** de Crédit Mutuel Arkéa, señaló que los mercados están tratando la deuda francesa a niveles de calificación de entre **A y A-**, lo que es dos o tres escalones por debajo de la calificación **Aa3** de Moody’s. Chollet esperaba un ajuste en la perspectiva más que una degradación de la calificación.
Por su parte, Samy Chaar, **jefe economista de Lombard Odier**, se mostró optimista al señalar que, hasta el momento, la **economía francesa** está resistiendo la **inestabilidad política**. Según Chaar, la actividad empresarial y el **mercado laboral** mantienen su dinámica. Destacó que no hay señales de una crisis económica inminente y que la **sostenibilidad** de la deuda francesa no está en peligro, argumentando que “un país no declara **default** cuando su **cuenta corriente** está cerca del **0%** del PIB.”
En conclusión, la situación económica de Francia presenta tanto desafíos como oportunidades. La agencia Moody’s ha decidido mantener su calificación, pero ha reducido la perspectiva, lo que indica que el país debe avanzar hacia un compromiso político y económico que asegure la estabilidad financiera. Mientras algunos economistas son optimistas, la complejidad del entorno político actual continúa generando incertidumbre.



