
En Italia se detiene la única producción de vacuna anti-Covid jamás iniciada: la rusa Sputnik V. Haber llegado a un acuerdo con un fondo soberano ruso hace un año fue Adienne, una empresa farmacéutica de Caponago (Monza), cuyo holding tiene su sede en Suiza, en Lugano. Hace unos días, tras la invasión rusa de Ucrania, la empresa congeló el acuerdo con los rusos. Y quién sabe si alguna vez volverá a empezar.
Mientras tanto, en septiembre se realizaron los primeros lotes del Sputnik, la llamada “validación”, necesaria para la certificación del producto por parte de la autoridad farmacéutica rusa. De acuerdo con lo informado por Sole 24 Ore, el ok estaba por llegar y por lo tanto la producción estaba por comenzar. Pero la guerra en Ucrania lo ha parado todo.
En 2021 la fase de “transferencia de tecnología”
El acuerdo comercial se anunció oficialmente el 8 de marzo de 2021, con la firma de dos contrapartes: la Adienne de Monza y el Russian Direct Investment Fund (Rdif). La Cámara de Comercio Italiano-Rusa, con sede en Milán, actuó como intermediaria.
La esperanza del Adienne -se subrayó en marzo de 2021 cuando estaba en marcha la llamada “transferencia de tecnología” previa a la experimentación- era que el Sputnik pudiera ser reconocido en Europa y por tanto producido y vendido también en el Viejo Continente. Sin embargo, lo que nunca sucedió, porque la EMA siempre ha negado la autorización para probar y vender en la Unión Europea (a pesar de que inicialmente la Cámara de Comercio Italiano-Rusa declaró que esperaba llegar a un visto bueno para la venta en Europa en julio de 2021).
Sin embargo, los acuerdos comerciales con los rusos continuaron hasta hace unos días, a pesar de la negativa del organismo de autorización europeo. De hecho, Adienne se estaba preparando para el plan B: seguir produciendo la vacuna Sputnik para el fondo soberano ruso, interesado en tener una producción en Italia y distribuirla en países extracomunitarios. Para ello, en septiembre se completaron los lotes de validación.





