
Mohammed huye de Yemen y finalmente termina en Ámsterdam vía Egipto. Vivirá en ‘Startblok’, un proyecto de viviendas donde conviven jóvenes titulares de estatus y jóvenes residentes de Ámsterdam. Aquí conoce a Natalie. Se produce una conexión inmediata, que se ve facilitada por el hecho de que Natalie habla árabe. El contacto se convierte en una amistad especial.
