
Nieuwsuur y Nieuws & Co escriben que Rijkswaterstaat decidió en 2009, después de los análisis de riesgos internos, dejar de usar los caracoles de acero como material de base debajo de las carreteras. Conduciría a “riesgos inaceptables”, para la construcción de carreteras, pero también para el medio ambiente.
Pero esta decisión nunca se hizo pública, de modo que otros gobiernos, empresas y contratistas continuaron utilizando el material.
Después de la parada, el ministerio da una orden de usar caracoles de acero
Es sorprendente que en 2010, un año después de la parada interna, el ministerio ordenó usar caracoles de acero en proyectos viales. Además, en 2017, a solicitud de Tata Steel, el ministerio proporcionó una declaración oficial de que los caracoles de acero no son desperdiciados. Dicha declaración no tiene estatus legal, pero es importante para la imagen de la empresa.
