
La Epidemia Silenciosa: Enfermedad Hepática Grasa No Alcohólica
La enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA) ha sido catalogada como una de las afecciones más agresivas que pueden afectar al hígado, y sorprendentemente, más de 15 millones de personas en los EE.UU., el Reino Unido, Alemania y Francia no saben que la padecen. La EHGNA, formalmente conocida como enfermedad metabólica asociada a esteatosis hepática (MASLD), afecta a aquellos que consumen alcohol en cantidades mínimas o nulas, y sufre de acumulación de más del 5% de grasa en el hígado. Este fenómeno se ha vuelto una epidemia silenciosa, donde la mayoría de los afectados desconocen su condición.
La Relación entre EHGNA y Otras Enfermedades
Cerca del 66% de los pacientes con diabetes tipo 2 se estima que tienen esta enfermedad. Además, está asociada no solo con la diabetes, sino también con la obesidad, enfermedades del corazón y dolencias circulatorias. Alrededor del 5% de los adultos a nivel global sufren la forma más grave de la EHGNA, conocida como esteatohepatitis metabólica asociada a la esteatosis (MASH), que puede provocar fibrosis (cicatrización del hígado) y se vincula con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, enfermedades crónicas del riñón y cáncer de hígado.
Dimensiones del Problema
Un reciente estudio realizado por una colaboración internacional de investigadores analizó la prevalencia y el diagnóstico de la enfermedad hepática grasa agresiva en países como EE.UU., Reino Unido, Alemania y Francia. Los resultados fueron alarmantes: menos del 3% de las personas en el Reino Unido, Francia y Alemania, y el 4% en EE.UU. fueron identificados con MASH, pero las tasas de diagnóstico se mantuvieron por debajo del 18%. Esto significa que aproximadamente 20 millones de personas en estos países están viviendo con MASH, pero solo 2.5 millones han recibido un diagnóstico, dejando a más de 16.7 millones en la oscuridad sobre su condición.
Nuevos Métodos de Diagnóstico
El informe, que fue publicado en The Lancet Regional Health Europe, y presentado en un encuentro internacional sobre enfermedad hepática esteatósica en Barcelona, reclaman una duplicación en las tasas de diagnóstico de MASH en comparación con los niveles de 2022. Anteriormente, MASH se diagnosticaba a través de biopsias, pero ahora existen métodos no invasivos como análisis de sangre, ecografías y resonancias magnéticas. Por lo tanto, todos los pacientes con diabetes tipo 2, aquellos con obesidad combinada con uno o más factores de riesgo, y los que presentan enzimas hepáticas persistentemente elevadas deben ser evaluados para MASH.
Costo Económico y Sanitario de la EHGNA
El Dr. Jeffrey Lazarus, autor principal del estudio y profesor de salud global en Nueva York y Barcelona, enfatizó que el MASH no diagnosticado le cuesta a las economías miles de millones de libras en productividad y en problemas de salud. Advierte que a menos que las tasas de diagnóstico se dupliquen, junto con un aumento similar en el tratamiento y cuidado, los costos de salud directa podrían triplicarse en las próximas dos décadas.
Perspectivas sobre el Tratamiento
A raíz de los resultados, el Dr. Emmanouil Tsochatzis, profesor de hepatología en UCL y hepatólogo consultor en el Royal Free Hospital, comentó que más de 15 millones de personas en EE.UU. y Europa tienen la forma más mortal de la enfermedad hepática grasa y no lo saben. Advirtió que sin un diagnóstico más rápido y acceso a tratamientos, las consecuencias humanas y económicas aumentarán drásticamente.
Las investigaciones también han reavivado la discusión sobre el uso de inyectables para la pérdida de peso en el tratamiento de MASH. Dr. Paul Brennan, coautor del trabajo, menciona que los GLP-1 (incluyendo Wegovy y Mounjaro) podrían ofrecer una solución al resincronizar el metabolismo, al introducir sensaciones de saciedad, lo que llevaría a una reducción de ingesta calórica y mejoras en la salud hepática.
Concienciación y Evaluación de la Salud Hepática
Michael Betel, presidente de la Fatty Liver Alliance, destacó que muchas personas con diabetes tipo 2 u obesidad nunca son examinadas para MASH hasta que ya es demasiado tarde. Subrayó la importancia de aumentar significativamente las evaluaciones de salud hepática en pacientes con estas afecciones, junto con cambios en el estilo de vida y, cuando sea necesario, el uso de fármacos para la pérdida de peso que reduzcan el azúcar en sangre y el apetito. Aunque estos fármacos no fueron creados para tratar enfermedades hepáticas, los ensayos sugieren que podrían beneficiar múltiples condiciones relacionadas con el metabolismo y mejorar la salud del hígado.
En conclusión, la creciente prevalencia de la enfermedad hepática grasa no alcohólica representa un problema de salud pública que debe ser abordado con urgencia. Con pasos hacia una mejor evaluación y diagnóstico, así como opciones de tratamiento oportunas, existe la esperanza de reducir el impacto de esta afección en la salud global.



