
Quedan algunos días y a partir del 1 de enero estará prácticamente prohibido fumar al aire libre en Milán. De hecho, el nuevo año iniciará la nueva fase del Reglamento de Calidad del Aire aprobado por el Ayuntamiento en 2020 que prohibirá el cigarrillo “en todas las zonas públicas o para uso público al aire libre” salvo que se pueda respetar la distancia de A 10 metros de otras personas.
Según lo dispuesto en el Plan Zonal y Climático del Ayuntamiento de Milán para la reducción de la contaminación atmosférica, la prohibición que ya está en vigor desde 2021 se ampliará en algunas zonas específicas, como paradas de transporte público, parques y zonas verdes. cementerios e instalaciones deportivas. A partir del 1 de enero de 2025, explica el Ayuntamiento, «la prohibición de fumar en la ciudad se ampliará a todos los espacios públicos o espacios públicos al aire libre, incluidas calles y carreteras, a excepción de las zonas aisladas donde sea posible respetar la distancia 10 metros de otras personas.”
La prohibición sólo afecta a los productos del tabaco, mientras que se permite el uso de cigarrillos electrónicos (e-cigs). Este segundo paso «es principalmente una acción de sensibilización que tiene como objetivo desalentar estilos de vida que sabemos que son perjudiciales para la salud de todas las personas, no sólo de los fumadores – explica la concejala de Medio Ambiente y Verde Elena Grandi -. El tabaquismo, según datos de Arpa Lombardia, es responsable del 7% de las emisiones de polvo fino”.
«Estamos hablando, por tanto, de una disposición que pretende ser una acción concreta de la que todos puedan beneficiarse, tanto en términos de salud personal como de bienestar general – prosiguió -. El comportamiento de las personas puede marcar la diferencia y contribuir a mejorar la calidad del aire de nuestra ciudad, por eso, como fumador, seré el primero en cambiar mis hábitos: soy consciente de que hacer cumplir esta disposición no será sencillo ni inmediato, pero También estoy convencido de que será una herramienta para iniciar un verdadero cambio cultural”.
La concejala Grandi se mostró “feliz de que esta medida encuentre el apoyo del mundo científico y esperamos que toda la comunidad científica, compartiendo esta medida, pueda contribuir y ayudarnos a crear conciencia sobre los daños del tabaquismo”.




