
Publicamos el texto de la carta oficial que la Primera Ministra Giorgia Meloni envió al Canciller alemán Olaf Scholz sobre las controversias vinculadas a la gestión de los flujos migratorios y la decisión de Alemania de financiar a las ONG para su intervención en territorio italiano.
Querido Olaf,
Como saben, en las últimas semanas el Gobierno italiano ha estado en primera línea para hacer frente a una presión migratoria excepcional. Este compromiso se expresa tanto en el frente interno para dar el máximo apoyo a las regiones italianas más implicadas, empezando por la isla de Lampedusa, como en el frente internacional, donde hemos multiplicado los contactos, más recientemente en Nueva York, con socios y países internacionales. de origen y de tránsito, así como con las instituciones y los Estados miembros de la UE. Particularmente importante fue la visita de la presidenta de la Comisión Europea, von der Leyen, a Lampedusa el pasado 17 de septiembre y los avances concretos en la implementación del Memorando de Entendimiento UE-Túnez que resultó de ella.
En este contexto, supe con asombro que su Gobierno – de manera descoordinada con el Gobierno italiano – habría decidido apoyar con importantes fondos a las organizaciones no gubernamentales que participan en la acogida de inmigrantes irregulares en territorio italiano y en los rescates en el Mar Mediterráneo. Ambas posibilidades plantean interrogantes. En primer lugar, en lo que respecta al importante y gravoso capítulo de la asistencia terrestre, es legítimo preguntarse si no merece ser facilitada, en particular, en territorio alemán y no en Italia. Además, es bien sabido que la presencia de barcos de ONG en el mar tiene el efecto directo de multiplicar las salidas de embarcaciones precarias, lo que no sólo supone una carga adicional para Italia, sino que al mismo tiempo aumenta el riesgo de nuevas tragedias en el mar.
Creo que los esfuerzos, incluidos los financieros, de los países de la UE interesados en proporcionar apoyo concreto a Italia deberían centrarse más bien en encontrar soluciones estructurales al fenómeno migratorio, por ejemplo trabajando en una iniciativa de la UE con los países de tránsito de la orilla sur del Mediterráneo, que, además, requeriría menos recursos que el que existe desde hace tiempo con Turquía.
Seguro de su comprensión y colaboración, espero que se puedan aclarar mejor los contornos exactos de estas iniciativas de su Gobierno y estaré encantado de discutir la cuestión personalmente en la primera oportunidad disponible, a partir de la Cumbre del EPC y del Consejo Europeo. en Granada los próximos 5 y 6 de octubre.




