
Instrucciones para mejores practicas relacionados con pruebas de microbiota y recomendaciones para sus indicaciones, métodos de análisis, presentación de resultados y posibles aplicaciones clínicas. Si bien la microbiota intestinal tiene un gran potencial para convertirse en una herramienta de rutina para el diagnóstico precoz de muchas enfermedades y guiar el tratamiento, por el momento falta evidencia científica sólida que respalde estas indicaciones. Sin embargo, se multiplican las ofertas comerciales de kits para realizar pruebas “hágalo usted mismo”, actualmente completamente desprovistos de significado y solidez científica. Para ponerle fin, un panel italiano de expertos internacionales coordinado por Gianluca Ianiroinvestigador en Gastroenterología de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, ha elaborado un documento de consenso que también recuerda las lagunas de conocimiento actuales y las direcciones futuras de la investigación. El objetivo del trabajo es ofrecer un marco regulatorio para la provisión de pruebas de microbiota y reducir el uso de pruebas inapropiadas, con el fin de allanar el camino para un desarrollo basado en evidencia del diagnóstico de microbiota humana en medicina.
Diferentes líneas de investigación
La microbiota intestinal es un mediador clave de algunas funciones humanas esenciales: desde el metabolismo hasta la regulación inmune y la respuesta a los fármacos. Los desequilibrios en su composición (técnicamente “disbiosis”) también están asociados con diversas patologías intestinales y extraintestinales y pueden influir en la respuesta a los tratamientos (incluidos los oncológicos). Aunque el sector sigue siendo pionero, ya existen implicaciones para la práctica clínica. «La manipulación de la microbiota, mediante el trasplante de microbiota fecal, por ejemplo, representa actualmente el tratamiento de rutina para las recaídas de infecciones bacterianas. Clostridiodes difficile. Diversas líneas de investigación están evaluando la microbiota intestinal como posible herramienta de diagnóstico, pronóstico, estratificación del riesgo y respuesta a los tratamientos”, explica Ianiro. «En definitiva, abunda el interés y el entusiasmo, pero por el momento faltan pruebas científicas válidas y en los pupitres de las universidades no se enseña a los futuros médicos a interpretar una prueba sobre la microbiota, ni a manipularla con fines terapéuticos».
Primer paso, estandarización
El mercado va más rápido que la ciencia, como ya ocurrió en el pasado con los tests genéticos caseros. Dar “reglas” y definir estándares de calidad y precisión al panel bajo la dirección de los profesores. Antonio Gasbarrini Y Giovanni Cammarotauno de los pioneros absolutos de la investigación de la microbiota, escribió el documento que llega arriba Lancet Gastroenterología y Hepatología. «En los últimos años – recuerda el médico Serena Porcariprimer autor del estudio-, la microbiota intestinal ha adquirido un papel clave como herramienta de diagnóstico, pronóstico y terapéutico. Desde esta perspectiva, el primer paso, para una modulación selectiva de la propia microbiota, es obtener una estandarización de su análisis, regulada según la definición de criterios mínimos para la realización de la prueba”.
Gasbarrini: pautas esenciales para las aplicaciones
El documento es el resultado de un consenso de un consorcio multidisciplinario de expertos en el campo que incluye médicos, bioinformáticos, ecologistas microbianos y microbiólogos clínicos. EL mensaje para llevar a casa Los resultados del consenso son que aún no ha llegado el momento de utilizar ampliamente (fuera de los centros altamente especializados) el análisis de la microbiota en la práctica clínica, en particular para el diagnóstico precoz de muchas patologías o como guía de tratamiento. «Se necesitan más estudios de intervención destinados a evaluar la eficacia de una modulación personalizada (y no “talla única”) basada en los resultados de estas pruebas», afirma Cammarota. También es necesario educar a la comunidad médica para implementar estas pruebas en la práctica clínica. «Este documento marca un paso decisivo hacia una normalización que se ha vuelto indispensable – subraya Antonio Gasbarrini, decano de la Facultad de Medicina y profesor de Medicina Interna de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, además de director de los Estudios de Medicina Interna y Gastroenterología de la Uoc y del Centro de Enfermedades del aparato digestivo (Cemad) de la Fundación Policlínico Universitario Gemelli Irccs – haciendo de la microbiota un elemento cada vez más integrado en la medicina personalizada. En el contexto clínico, estas directrices serán esenciales para traducir los avances de la investigación en aplicaciones concretas, mejorando la gestión de muchas patologías gastroenterológicas y sistémicas relacionadas con la microbiota”. Según Gasbarrini, en definitiva la estandarización propuesta representa «un aporte fundamental no sólo para la práctica clínica y la investigación, sino también para la enseñanza innovadora en las carreras de grado y posgrado de medicina».
No es una simple prueba de laboratorio
La caracterización diagnóstica de la microbiota intestinal “debe basarse en estándares rigurosos, para garantizar resultados fiables y clínicamente útiles”. No se trata de una simple prueba de laboratorio, sino de una herramienta compleja que requiere un conocimiento profundo de la dinámica microbiana y su impacto en la salud humana. Es por eso que estos análisis deben ser realizados por personal altamente calificado, con habilidades específicas en microbiología clínica y bioinformática”, informa el profesor Mauricio Sanguinettidirector del Departamento de Laboratorio y Ciencias Hematológicas de Gemelli. «Es fundamental invertir en la formación de los futuros médicos y microbiólogos para que adquieran las habilidades necesarias para interpretar correctamente los resultados de estas pruebas y aplicarlos eficazmente en la práctica clínica».





