
Llega un nuevo caso judicial Metala empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp. Se trata de la formación de sus modelos de inteligencia artificial a partir de obras protegidas por derechos de autor y de una enorme base de datos pirateada.
El controvertido uso de la base de datos LibGen
Allá queja La presentación presentada en enero pasado contra Meta se basa en documentos incriminatorios que alegan que la empresa utilizó obras de Library Genesis, también conocida como LibGenpara entrenar su modelo de IA llamado LLaMA. LibGen es una enorme base de datos conocida por contener contenido pirateado, objeto de muchas quejas y críticas.
Según los demandantes, Mark Zuckerberg, director general de Meta, aprobó personalmente el uso de esta base de datos, aunque los responsables internos sabían que se trataba de obras protegidas por derechos de autor. Según los abogados de los autores, Meta actuó con conocimiento de causa a pesar de los riesgos legales.
Se cuestionan las decisiones éticas internas
Los intercambios internos entre empleados de Meta, revelados durante el procedimiento, muestran que varios miembros de la empresa estaban al tanto de la posibles complicaciones. Algunos empleados habían expresado su renuencia a utilizar LibGen, calificándolo de una decisión arriesgada que podría dañar la reputación de la empresa.
Una nota interna, presentada ante el tribunal, indica que a pesar de estas preocupaciones, Meta siguió utilizando esta base de datos. Las discusiones mencionaron explícitamente las implicaciones éticas y legales de confiar en archivos pirateados, pero estas consideraciones no impidieron la aprobación final.
La respuesta de Meta a las acusaciones
En su defensa, Meta argumentó que no violaron ninguna ley de derechos de autor. Plantearon el principio de “uso justo” (uso razonable), un concepto legal estadounidense que permite el uso limitado de material protegido por derechos de autor sin autorización previa en determinadas circunstancias, como investigación o educación.
Los abogados de Meta dicen que no hay pruebas contundentes que demuestren que LibGen realmente se utilizó para entrenar sus modelos de IA. Sostienen que cualquier posible uso cumpliría con las disposiciones legales previstas por el “uso justo”.
La reacción de los creadores impactados
La comunidad de creadores reaccionó fuertemente ante este asunto. Muchos escritores y artistas temen que el uso no autorizado de sus obras para entrenar IA amenace su propiedad intelectual y sus ingresos. Esta situación sienta un precedente preocupante en la industria tecnológica, donde los problemas relacionados con el uso ético de obras protegidas por derechos de autor están cada vez más presentes.
Los autores denunciantes consideran que este uso ilegal constituye flagrante violación de sus derechos y pedir una regulación estricta de las prácticas de formación del modelo de IA.
Perspectivas judiciales y regulatorias
El juez de distrito estadounidense Vince Chhabria recientemente permitió a los demandantes presentar una demanda enmendada, fortaleciendo sus reclamos de infracción de derechos de autor y agregando una nueva acusación de fraude informático. Estos desarrollos legales sugieren que el caso podría tener consecuencias significativas para Meta y posiblemente para otras empresas de tecnología.
Este caso reaviva el debate sobre las regulaciones necesarias para supervisar el uso de recursos protegidos en el desarrollo de la inteligencia artificial. La cuestión de cómo equilibrar la innovación tecnológica y el respeto de los derechos de los creadores sigue abierta.

