El conflicto entre Bruselas y París por el acuerdo Mercosur
La tensión crece entre la Comisión Europea y el gobierno francés, ya que la primera ha reafirmado su intención de firmar el acuerdo de libre comercio con el Mercosur en los próximos días. A pesar de los llamados de Francia para retrasar la decisión, la Comisión mantiene su calendario.
La firma del acuerdo en la mira
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, planea firmar el tratado comercial con América Latina durante el próximo cumbre del Mercosur en Foz do Iguaçu, Brasil, el sábado. Sin embargo, requiere la aprobación de los estados miembros de la UE esta semana en Bruselas. Francia, que sigue oponiéndose al acuerdo en su forma actual, ha solicitado un aplazamiento del voto hasta 2026.
Demandas de Francia no cumplidas
El gobierno francés ha manifestado su preocupación por la protección de sus agricultores. Según fuentes oficiales, Emmanuel Macron ha solicitado un retraso en la evaluación del acuerdo, argumentando que “no se han cumplido las exigencias para proteger a los agricultores franceses”.
Protestas de agricultores en Bruselas
Esta situación ha desencadenado un clima de agitación en Bruselas, donde los sindicatos agrícolas prevén movilizar hasta 10,000 manifestantes en la capital belga el jueves, coincidiendo con un encuentro entre jefes de estado y de gobierno europeos. Los agricultores de la UE siguen firmemente en contra del acuerdo de libre comercio con los países del Mercosur, que incluye a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
Implicaciones del tratado
El acuerdo tiene el potencial de beneficiar a las exportaciones europeas de automóviles, maquinaria, vinos y destilados. A cambio, facilitaría la entrada a Europa de carne, azúcar, arroz, miel y soja sudamericana, generando alarma en ciertas industrias. Una fuente dentro de la Comisión ha declarado que “es ahora o nunca” respecto a negociaciones que se han prolongado durante más de 25 años.
Riesgo de crisis europea
El deseo francés de posponer el acuerdo hasta 2026 ha sido desestimado por otros países europeos. “Si no llegamos a un compromiso esta semana, podríamos enfrentar una grave crisis europea. Sería un gran fracaso para la Comisión, Alemania y España”, advierte un diplomático europeo bajo condición de anonimato.
Votación crucial en camino
Los defensores del acuerdo, sobre todo alemanes, españoles y escandinavos, buscan reactivar sus exportaciones justo cuando la economía europea enfrenta desafíos por la competencia china y los aranceles de Estados Unidos. La oposición de Francia difícilmente será suficiente para bloquear un tratado que solo necesita una mayoría cualificada para ser aprobado.
Si Ursula von der Leyen logra firmar el tratado el sábado, aún quedaría una etapa clave: su ratificación en el Parlamento Europeo, prevista para principios de 2026. Se espera un escrutinio reñido en la cámara, donde intereses nacionales jugarán un papel fundamental.
Oposición en el Parlamento
Todo indica que la oposición al acuerdo será fuerte. Se anticipa que todos los representantes franceses voten en contra. Asimismo, la mayoría de los polacos se alinean con esta posición. Según un experto en dinámicas parlamentarias, combinando las votaciones de la izquierda radical y la extrema derecha, “ya se alcanzaría un estimado de 300 opositores” al tratado, sobre un total de 720 miembros.
El futuro del acuerdo Mercosur se presenta incierto, con un panorama lleno de desafíos tanto en el ámbito político como en el económico. Las próximas decisiones y movilizaciones serán cruciales para definir la dirección que tomará la relación comercial entre Europa y América Latina.


