
¿Estamos ante una nueva escalada de conflictos en el Medio Oriente? Este sábado, Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques aéreos contra varias ciudades en Irán, instando a la población iraní a tomar el poder. Irán, por su parte, ha prometido responder “firmemente” y ha comenzado a lanzar misiles en dirección a Israel. A continuación, presentaremos tres aspectos clave para entender el alcance de estas recientes hostilidades.
Ciudades iraníes afectadas por los ataques
En una declaración realizada a través de la plataforma Truth Social, el expresidente Donald Trump anunció “operaciones militares importantes” en Irán para eliminar “amenazas inminentes” del régimen iraní. El Ministerio de Defensa de Israel también informó sobre el inicio de una “acción preventiva” cargada de la misma intención: eliminar las amenazas contra el Estado israelí.
Según la agencia de noticias ISNA, uno de los principales objetivos fue el barrio Pasteur en Teherán, donde se localizan la residencia del guía supremo Ali Khamenei y la presidencia. Otras ciudades afectadas incluyen Ispahan, la ciudad sagrada de Qom, Karaj y Kermanshah, todas reportando explosiones significativas.
Las comunicaciones y el acceso a Internet se han visto gravemente afectados, lo que ha dificultado la recopilación de datos en el país. Las autoridades locales han informado de al menos 24 muertes en una escuela del sur de Irán.
La respuesta de Irán
En respuesta a estos ataques, los Guardianes de la Revolución, el cuerpo militar ideológico de Irán, han declarado haber lanzado una “primera ola de ataques masivos” dirigidos específicamente contra Israel. Esta escalada ha provocado que explosiones se escucharan también en capitales de países cercanos, como Riad y Abu Dabi, así como ataques a bases estadounidenses en Manama y Doha.
Los Emiratos Árabes Unidos informaron haber interceptado misiles provenientes de Irán, y Qatar también repudió varios ataques. Además, Jordania anunció haber derribado dos misiles balísticos dirigidos a su territorio.
Presencia militar de EE. UU. en la región
La geopolítica de la región se complica debido a la proximidad de numerosas bases militares estadounidenses, que podrían ser objetivos de represalias iraníes. Un claro ejemplo es la significativa base naval en Bahrein, que alberga a la Quinta Flota de la Marina de EE. UU. Asimismo, la base aérea de Al-Dhafra en los Emiratos lleva a cabo operaciones con drones MQ-9 Reapers.
Mientras tanto, EE. UU. había intentado seguir un enfoque diplomático, aunque mantenía una fuerte presencia militar en el área. Sin embargo, Trump expresó su descontento con las negociaciones recientes, lo que ha contribuido a un clima de tensión cada vez más profundo.
Por último, Washington ha manifestado su preocupación por las aspiraciones nucleares de Irán, exigiendo una prohibición total del enriquecimiento de uranio, una postura que Teherán rechaza enérgicamente. La insistencia estadounidense en limitar el programa balístico de Irán también se ha convertido en un punto de contención entre ambas naciones.
