
La preparación del partido fue muy tranquila en el partido de ida. Los aficionados confraternizaron entre sí y lo convirtieron en una auténtica fiesta de fútbol. Sin embargo, mañana se aplicarán medidas de seguridad adicionales en el centro de Brujas.
“Siempre que esperamos un gran grupo de seguidores en la ciudad, siempre pedimos cierta vigilancia. No porque esperemos que haya disturbios, y mucho menos porque esperamos un ambiente positivo. Pero un gran grupo de personas que vienen a nuestra ciudad siempre requieren cierta vigilancia”, concluye Marechal.
Los 3.000 seguidores del Kilmarnock marcharán mañana a las cinco de la mañana desde el Mercado hacia ‘t Zand y luego tomarán autobuses hasta el estadio Jan Breydel.
