
“No tenemos que soñar con toser 350,000 euros por niño por año. Porque nadie puede hacer eso. Los padres de Roel (9) y Tuur (15), que sufren de una rara enfermedad nerviosa y muscular, hacen un grito desgarrador por ayuda. Porque la única medicina que puede ralentizar su deterioro no se pagará en nuestro país. “Lo que ahora esperamos es que el gobierno hace todo lo posible para negociar con el fabricante para que Bélgica pueda hacer que el medicamento sea más barato”.
ttn-es-34


