Marie-Thérèse: La historia de una octogenaria francesa detenida por el ICE en EE.UU.
Marie-Thérèse, una mujer de 86 años de la región de Nantes, Francia, ha vivido una experiencia desgarradora que resuena con ecos del pasado, evocando recuerdos oscuros de la historia. Tras ser arrestada el 1 de abril en su hogar en Alabama por la policía de inmigración estadounidense (ICE), pasó 17 días en condiciones inhumanas. Su historia ha captado la atención no solo de los medios de comunicación, sino también de las autoridades estatales.
Arresto sin explicación
El día de su arresto, Marie-Thérèse fue despertada de manera abrupta por golpes en la puerta. Sin previo aviso ni explicación alguna, cinco agentes de ICE la esposaron, mientras ella intentaba comunicar que no se encontraba en situación irregular. Vestida solo con una camisa de noche y una bata, fue llevada sin tener oportunidad de despedirse de su hogar.
Condiciones inhumanas en prisión
Tras ser trasladada a la prisión de Birmingham, Alabama, vivió una experiencia aterradora. A la octogenaria se le exigió desnudarse ante otros detenidos y se le entregó un uniforme desgastado. En una célula abarrotada, la amenaza constante y el ruido incesante la dejaban en un estado de miedo permanente.
Marie-Thérèse relata momentos desesperantes, incluyendo el desalojo en un bus durante horas, encadenada a otras detenidas, sin acceso a agua o comida. Cuando finalmente llegó a la prisión de Basile en Louisiana, las condiciones no mejoraron; describe la cárcel como una “fortaleza”, repleta de gritos, olores nauseabundos y escasa atención médica.
Racismo y discriminación
Durante su detención, Marie-Thérèse observó que muchas de sus compañeras de celda enfrentaban arrestos arbitrarios basados en el color de su piel. Ella señala que el racismo es un fenómeno innegable en el sistema de detención. Según sus palabras, las distinciones en los trajes de los detenidos también evocan tiempos sombríos del pasado: “Todo eso me recuerda al nazismo”, afirmó.
La mujer, que había llegado a EE.UU. para reunirse con su esposo, un exsoldado estadounidense que falleció poco antes de su arresto, siente que su detención fue consecuencia de una denuncia injusta por parte de su propia familia política.
La decisión de regresar a Francia
Después de casi tres semanas de terror, Marie-Thérèse fue liberada y finalmente regresó a su hogar en Francia. Aunque ha regresado a su país natal, expresa que no desea regresar a EE.UU. y lamenta que el “país de la libertad” ya no existe. Sin embargo, desea volver un día para rendir homenaje a la tumba de su difunto esposo, esperando la oficialización de su tarjeta de residencia.
Marie-Thérèse no busca protagonismo; su deseo es ser la voz de otras mujeres que sufrieron en su lugar. Su historia no solo es un grito de denuncia, sino también una invitación a reflexionar sobre el estado actual de los derechos humanos en EE.UU. y la importancia de escuchar las voces de los vulnerables.

