
“Empecé a trabajar en mi figura”
El ex jugador nacional Kruse recibe una inyección para eliminar grasa
16 de enero de 2025 – 20:06Tiempo de lectura: 2 minutos
Incluso durante su carrera profesional, Max Kruse tuvo problemas para mantener su peso competitivo. Ahora quiere combatir sus kilos de más con un método especial.
El ex jugador nacional Max Kruse tiene un objetivo ambicioso para el nuevo año: el ex jugador nacional quiere perder entre diez y quince kilos. El exprofesional lo anunció en el podcast Flatterball que dirige junto con Martin Harnik. Y también reveló cómo quiere hacerlo: con la ayuda de la inyección para eliminar grasa.
“Ahora he empezado a trabajar en mi figura”, dijo Kruse. Evita una combinación clásica de ejercicio y un cambio de dieta. En cambio, está probando la llamada inyección de eliminación de grasa. Se inyecta un ingrediente activo específico (que generalmente consiste en ácidos biliares y/o fosfatidilcolina) directamente en las bolsas de grasa, que deben descomponerse más rápidamente.
El exprofesional de la Bundesliga (incluidos Bremen, Friburgo, Wolfsburgo, Werder, Union) comenzó la terapia la semana pasada con una dosis baja de 0,25 miligramos.
“Después de dos semanas, se debe analizar el hígado para ver si puede tolerarlo bien”, explicó. Si el tratamiento tiene un efecto positivo, la dosis debe aumentarse gradualmente hasta un máximo de un miligramo por semana.
Kruse ve las ventajas de este método principalmente en su sencilla aplicación: “Puedo comer como quiero y aun así pierdo peso fácilmente”, afirma el hombre de 35 años.
Martin Harnik, entrenador de jugadores del TuS Dassendorf, se mostró divertido con la decisión de su colega en el episodio del podcast. “Eres una víctima del marketing”, bromeó. Sin embargo, Harnik acompaña el experimento de Kruse con atención y curiosidad.
Sin embargo, el tratamiento no es barato. Kruse calcula que las inyecciones para eliminar grasa cuestan unos 800 euros durante tres meses. “Al final vale la pena el dinero. Lo único que cuenta es el resultado”, explicó. El plan es que dure de tres a seis meses, con inyecciones semanales.
En las próximas semanas se verá si la inyección de eliminación de grasa producirá el resultado deseado. Para Kruse una cosa es segura: la inversión en su peso merece la pena. Su objetivo sigue siendo claro y la “lucha” ha comenzado.

