
Tenía “un estado emocional completamente alterado al momento de la comisión de los hechos”, era “un hombre que se sentía un fracaso como padre” y “esposo”. Por estas razones, el Tribunal de lo Penal de Milán decidió, el pasado 15 de noviembre, otorgar circunstancias atenuantes por su “estado emocional” a un directivo de origen mexicano de 42 años que el 19 de junio de 2021 en Arese, en la provincia de Milan, mató a su esposa de 48 años, asfixiándola, e intentó matar a uno de sus tres hijos de 18 años con un cinturón. El reconocimiento de las atenuantes permitió al imputado eludir la cadena perpetua solicitada por el Ministerio Público, con seis meses de aislamiento diurno, obteniendo en cambio una pena de 27 años de prisión. Mientras que la cadena perpetua, según la fiscalía habría sido justificada por los delitos de homicidio doloso agravado y tentativa de homicidio. El carácter violento del hombre había sido destacado a los carabinieri por los mismos niños que -como recordó el propio fiscal- durante la etapa de instrucción preliminar, habían calificado a su padre como “un hombre violento y peligroso”. Para la Corte, el acusado Rodríguez era «un hombre quebrantado, dividido», como lo entendió con agudeza uno de los tres hijos «poco antes de ser atacado, un hombre que se sentía un fracaso como padre por no haber logrado construir “una buena familia” , como padre por los errores que cometió y como marido».
La jurisprudencia de la Casación
El Tribunal de lo Penal sustenta también su decisión sobre la base de la jurisprudencia de Casación según la cual «los estados emocionales o pasionales, sin excluir ni disminuir la imputabilidad», pueden «considerarse por el juez a los efectos de conceder atenuantes genéricos, que influyan sobre el alcance de la responsabilidad penal”.
Estados de ánimo examinados por la Casación más recientemente con las sentencias 28561/2022, 22211/2022 y 10386 por “sufrimiento interior incontrolable” o “tormentas emocionales” a los que el Tribunal Supremo denegó cualquier amparo a efectos de atenuantes, por muy vinculados que estén a delitos determinados por los celos o la frustración por el fracaso de un proyecto de vida.


