Carlos Alcaraz ha caído. El número uno del mundo fue eliminado en su primer partido de los Rolex Paris Masters por el británico Cameron Norrie (4-6, 6-3, 6-4), quien ocupa el puesto 31 en el ranking mundial.
El último vencedor de Roland Garros había comenzado el encuentro de manera ideal, ganando sin complicaciones el primer set. Gracias a su habitual potencia de golpeo, logró imponerse a un Norrie que mostró escasa movilidad a pesar de su altura de 1.88 metros. Sin embargo, Alcaraz pronto perdió el rumbo del partido, perjudicado por un desajuste considerable en su juego, contabilizando 29 errores no forzados en su revés.
A medida que avanzaba el partido, la frustración de Alcaraz fue evidente. Un ejemplo de ello se vio en la segunda manga, cuando soltó un grito de impotencia tras un error en su revés cuando el marcador estaba 2-4, mientras su entrenador Juan Carlos Ferrero lo observaba con preocupación.
Norrie implacable
Tras llevarse la segunda manga, gracias a un doble break que evidenció su autoridad, Norrie mostró una solidez mental impresionante que impidió el regreso de Alcaraz. Un claro ejemplo de su fortaleza fue la manera en que salvó una bola de desventaja en el tercer set, manteniendo la calma en momentos críticos.
El británico, además, demostró un notable autocontrol cuando su servicio tocó la red en su primera oportunidad de partido a 40-15. Esta situación generó el recuerdo de la épica final que Alcaraz disputó en Roland Garros contra Jannik Sinner, donde también se vivieron momentos de tensión similar. Sin embargo, esta vez la fortuna sonrió a Norrie.
«Durante todo el año pasado, solo intentaba recuperar mi mejor nivel de juego. Me mantuve sólido cuando Carlos intentó regresar. Esta es la mayor victoria de mi carrera», expresó un emocionado Norrie, quien se preparará para enfrentar el jueves al ganador del duelo entre Valentin Vacherot y Arthur Rinderknech.
Carlos Alcaraz es conocido por su capacidad de adaptación y poderío físico, pero esta vez no fue suficiente. La derrota en el primer enfrentamiento del Rolex Paris Masters pone de manifiesto que, a pesar de ser un jugador excepcional, estamos ante un deporte donde la consistencia y la resistencia de la mente juegan un papel crucial. La balanza se inclinó hacia Norrie, quien supo aprovechar las oportunidades y mantener la presión sobre el español durante todo el encuentro.
Esta derrota no solo es crucial para Alcaraz en términos de puntos en el ranking, sino que también representa un desafío para su confianza. Tendrá que trabajar en sus debilidades para volver más fuerte en los próximos torneos. Norrie, por su parte, demostrará en las próximas rondas si puede mantener su nivel y avanzar más allá en el torneo, un desafío que asume con la motivación renovada tras un logro tan significativo en su carrera.

