
MASH: Una enfermedad hepática en el silencio
La MASH, o estatohepatitis asociada a un disfunción metabólica, es una enfermedad hepática crónica que se desarrolla silenciosamente en millones de personas. Conocida anteriormente como NASH, la MASH se vincula estrechamente con la obesidad y la diabetes, y a menudo no presenta síntomas evidentes durante años. Esta enfermedad puede avanzar hacia cirrosis o incluso cáncer de hígado, lo que la convierte en una afección de salud pública que necesita mayor atención.
Un problema de salud creciente
Se estima que cerca de 8 millones de franceses padecen este tipo de estatosis hepática, donde la acumulación de grasa en el hígado puede dar lugar a la MASH. Esta condición se caracteriza por una inflamación persistente, que a su vez puede causar fibrosis, es decir, la formación de cicatrices en el hígado.
Un avance silencioso
Uno de los aspectos más preocupantes de la MASH es que, durante mucho tiempo, avanza sin provocar síntomas significativos. Aunque la fatiga leve o un malestar general pueden aparecer, estos son síntomas poco específicos y muchas veces se ignoran. Las pruebas de sangre pueden resultar normales, lo que lleva a los pacientes a no ser conscientes de su estado hasta que se presentan complicaciones más graves.
Riesgo de complicaciones serias
A medida que la fibrosis progresa, aumenta el riesgo de cirrosis, insuficiencia hepática o desarrollo de cáncer de hígado. Se estima que aproximadamente una de cada cinco personas con fibrosis avanzada desarrollará una complicación significativa en los años siguientes, lo que subraya la importancia de un diagnóstico temprano.
Grupo de riesgo amplio
Las estadísticas muestran que la MASH es común entre personas con trastornos metabólicos. Hasta un 18,2% de los adultos en Francia, es decir, casi 7,8 millones de personas, se ven afectados por la esteatosis metabólica. Entre los que padecen obesidad, el riesgo de acumular grasa en el hígado llega al 70-80%, y más de un 60% de los enfermos diabéticos también enfrenta este problema. Sin embargo, la mayoría nunca recibe un diagnóstico formal.
Más que solo un problema hepático
El impacto de la MASH no se limita a la salud del hígado. De hecho, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre estos pacientes. Además, la MASH está relacionada con un mayor riesgo de diversos tipos de cáncer, como el colorectal, de mama y de próstata, especialmente en etapas avanzadas de fibrosis. Esta enfermedad también puede afectar gravemente la calidad de vida, generando fatiga crónica y problemas psicológicos significativos.
Iniciativas para crear conciencia
En respuesta a esta preocupante situación, se ha lanzado la Iniciativa de Salud del Hígado y MASH, un colectivo que incluye varias organizaciones y empresas. Su objetivo es reconocer la salud hepática como un problema de salud pública serio, mejorar la educación tanto para profesionales como para el público, y facilitar la identificación de personas en riesgo. Esta iniciativa busca crear un mayor conocimiento sobre la MASH, enfatizando la necesidad de atención y diagnóstico temprano para evitar complicaciones serias.
Conclusiones
La MASH es una enfermedad silenciosa pero progresiva que pone en riesgo la salud de millones. La educación y la conciencia son claves para enfrentar esta afección. A medida que más personas se informen sobre los riesgos y los síntomas de la MASH, se espera que se realicen más diagnósticos tempranos y se implementen intervenciones efectivas.



