
El propio Anoop creció en el este de Ámsterdam, entre todo tipo de culturas y creencias diferentes. En su opinión, todo esto siempre ha ido bien, pero le preocupan las recientes tensiones en Ámsterdam. Por eso ahora quiere presentar su propia fe a otros.
“Quiero mostrar que las religiones comparten una imagen de hermandad y solidaridad”, explica. Debido a que los sikhs valoran la tolerancia, los no sikhs también pueden ir a su lugar de culto (Gurdwara) para recibir comida y refugio gratis. “El objetivo de un sij es encontrar la luz de Dios en todos”.
Hanan Ozsoy está ocupada escribiendo en un cuaderno durante la presentación. La nativa de Amstelveen, originaria de Turquía, es musulmana. “Parece que el Islam tiene muchas similitudes, al igual que el judaísmo y el cristianismo, con lo que creen los sijs”, concluye.
Oprimidos en la India
Anoop no quiere presentar una historia color de rosa a su audiencia. También quiere llamar la atención sobre la opresión de los sikhs por parte del gobierno indio. En 1984, las tensiones aumentaron tanto que miles de sijs fueron masacrados. Los sijs siguen luchando por un Estado independiente. “Apenas se ve nada de eso en los medios”.
