La venta de objetos de Amy Winehouse: un juicio complicado
Más de 800,000 euros en juego
Recientemente, un grupo de amigas de la icónica cantante Amy Winehouse generó headlines al obtener más de 700,000 libras (800,500 euros) al subastar vestidos y otros objetos que pertenecieron a la artista. Sin embargo, el triunfo económico se ha visto opacado por un conflicto legal con el padre de Winehouse, quien argumenta que las ganancias deberían haber sido destinadas a su familia y a la fundación creada en su memoria.
El desencadenante del juicio
Mitchell Winehouse, padre de la fallecida estrella, ha llevado el caso ante la Alta Corte de Londres, acusando a Naomi Parry, exestilista de Amy, y a Catriona Gourlay, quien fue su compañera de vivienda, de haberse apropiado de pertenencias personales para subastarlas sin su consentimiento. El abogado de Mitchell, Henry Legge, sostiene que entre noviembre de 2021 y mayo de 2023, las mujeres vendieron aproximadamente 150 artículos, incluidos algunos de los vestidos que Amy usó durante su última gira en 2011, antes de su trágica muerte el 23 de julio de ese mismo año por un exceso de alcohol.
La generosidad de Amy
Según la demanda presentada por Mitchell, él se consideraba el propietario legítimo de esos artículos y afirmó que las ganancias debían ser canalizadas hacia la fundación Amy Winehouse. Aunque se informó a los compradores que el 30% de los ingresos se destinaría a la fundación, surgió la duda sobre la propiedad de los objetos.
La defensa ha argumentado que muchos de los artículos fueron prestados o dados a Parry y Gourlay, aunque no hay pruebas tangibles que respalden esta afirmación. El abogado Ted Loveday resaltó la naturaleza generosa de Amy, sugiriendo que los obsequios informales no requerirían contratos específicos.
Los vínculos personales
Naomi Parry y Catriona Gourlay conocieron a Amy a principios de los 2000, antes de que la artista alcanzara la fama internacional. Parry, en particular, fue responsable de crear algunas de las vestimentas más emblemáticas de la cantante, incluida la famosa “Bamboo dress”, que se vendió por 243,200 dólares (209,016 euros).
La situación financiera de las partes involucradas
Durante el desarrollo del juicio, la abogada de Parry, Beth Grossman, destacó la disparidad económica entre Mitchell Winehouse, quien es considerado multimillonario gracias al legado de su hija, y las demandadas, quienes se encuentran en una situación financiera apretada. Originalmente, Mitchell propuso un acuerdo amistoso, exigiendo el 30% de las ventas, pero tras el rechazo por parte de las mujeres, decidió acudir a los tribunales.
Conclusión y desenlace del juicio
Las audiencias del caso están programadas para concluir el viernes, aunque no se ha determinado una fecha para la judicatura. Este enfrentamiento no solo pone de relieve las cuestiones legales sobre la propiedad de los bienes, sino también las complejidades emocionales y financieras que conllevan la pérdida de una figura tan influyente como Amy Winehouse.
