
Debby Gerritsen lee que el número de abortos en los Países Bajos ha aumentado considerablemente. Menos de una cuarta parte de las mujeres todavía toman la píldora, a menudo por miedo a los efectos secundarios que se les anuncian en las redes sociales. Puede que esto nos parezca preocupante, pero Debby también lo ve como algo positivo: las mujeres son dueñas de sus propias vidas y saben cómo encontrar los cuidados a los que tienen derecho.
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