
“Algunos jueces no son enemigos de mi padre ni de Meloni, pero sí del país”. Y sobre una posible salida al campo: «Mi padre me lo desaconsejó. Soy emprendedor, me gusta lo que hago y esto es lo que quiero seguir haciendo en el futuro.” Así lo afirmó la presidenta de Fininvest y del Grupo Mondadori, Marina Berlusconi, al margen de la inauguración de la nueva Librería Mondadori, en la Galería Alberto Sordi de Roma. Al evento participaron tres colaboradores históricos de Silvio Berlusconi, Gianni Letta, Fedele Confalonieri y Marcello Dell’Utri.
El gobierno de Meloni impulsó
El número uno de Fininvest impulsó al gobierno de Meloni. “Mi opinión sobre el Gobierno es absolutamente positiva, tanto como ciudadana como como empresaria”, afirmó. “Por el trabajo que hago – prosiguió – sé bien que la estabilidad aporta una gran ventaja competitiva y el gobierno Meloni es uno de los más estables de Europa”.
No al impuesto a los beneficios extraordinarios
Marina Berlusconi subrayó que “en estos dos años el gobierno ha asegurado las cuentas públicas y ha sido serio y autoritario en política exterior, inspirándose en los valores del europeísmo y del atlantismo y la economía se ha beneficiado de ello y lo demuestran los hechos”. . El mercado de valores es positivo, el diferencial ha caído y la economía real se mantiene firme. Sólo me interesa una cosa: que el gobierno de turno sea estable y le vaya bien”. No, sin embargo, al impuesto sobre los beneficios extraordinarios: «sigo siendo muy negativo respecto de la lógica» de la imposición «de los beneficios extraordinarios, que considero demagógica y también perjudicial para el mercado». “Entonces encuentro – explicó Marina Berlusconi – que incluso la decisión de destinar los recursos que se obtendrán a un sector muy necesitado, como la asistencia sanitaria, es una elección”.




