
Marie-Laure, que todavía vive en la casa donde una vez vivió con Arno y sus hijos, compartió su historia personal. Ella contó sobre su dolor, pero también sobre cómo su hijo menor tenía la despedida de su padre más difícil. “Tengo un frasco de cenizas de Arno en el piano”, dijo. “Es una forma de mantener su memoria cerca de mí”.
El concierto tenía una carga emocional inconfundible, especialmente porque Ostend siempre está tan estrechamente vinculado a Arno. La ciudad era su hogar, y para muchos fue el ciudadano honorario de Ostend. El hecho de que la banda TC Arno tuviera el honor de rendir homenaje a este gran artista hizo que el concierto fuera muy especial. “Queremos que la química de TC Matic y Arno vuelva al escenario”.

