
Marco Santoni intentó convencer al jurado a su manera italiana.
“Hice un plato de risotto con sepia. Lo rebocé en espinacas. Y como guarnición una pasta carbonara con sepia, tocino, sal, huevos y queso parmesano. Y luego una salsa pesto con alcaparras”.
Pieter Puype, del Bistro Barisdam de Werken, también llegó a la final. Entre otras cosas, elaboraba callos blancos con sepia. “La bolsa de tinta que hay dentro no debe reventar, de lo contrario será difícil. Pero ya lo hemos hecho varias veces. También trabajamos mucho con ella en el restaurante, así que lo he dominado”.

