MaPrimeRénov’ ha vuelto a estar en el centro de atención, un programa esencial de **ayuda a la renovación** energética en Francia. Este dispositivo, que había experimentado una interrupción parcial durante el verano, se reanuda oficialmente el **30 de septiembre**, aunque bajo un formato que provoca preocupación entre los potenciales beneficiarios. Esta situación se debe en parte a la lucha contra la **fraude** y a la necesidad de reducir costos para el Estado.
El **programa de renovación** de MaPrimeRénov’ contempla diversas acciones, desde la **sustitución de sistemas de calefacción** antiguos hasta la **mejora del aislamiento**. Sin embargo, el número de expedientes que se considerarán se limita a **13,000** hasta final de año. Se priorizarán aquellas solicitudes de los hogares **muy modestos**, cuyos ingresos no superen los **23,768 euros** para una persona sola en la región **Île-de-France**.
Como advierte Sylvain Le Falher, cofundador de Hello Watt, solo se aceptarán las solicitudes que hayan sido **preparadas** previamente por alguno de los **3,000 acompañadores de renovación** (MAR). Esto significa que se contempla un máximo de cuatro solicitudes por MAR, lo que limita drásticamente las opciones para quienes desean comenzar reformas en sus viviendas.
« Algunos ganadores y sobre todo muchos perdedores »
Para aquellos que aún esperan beneficiarse de estas ayudas, la situación se complica. El **plazo reducido** para las solicitudes y los **cambios** constantes en las condiciones significan que muchos se verán obligados a postergar o incluso descartar sus planes de renovación. La frustración es palpable ante los constantes reajustes de este programa, que a pesar de las promesas de los gobiernos previos, sigue generando incertidumbre.
En una reciente evaluación publicada el 30 de septiembre por Hello Watt, se desglosan las implicaciones que tendrán estas modificaciones en el programa de MaPrimeRénov’ y las finanzas de todos aquellos que aspiran a acceder a él. Le Falher señala que, aunque hay algunos beneficiarios, aquellos que desean instalar una **bomba de calor** entre otros, son superados en número por las decepciones de muchos otros.
El límite de **13,000** solicitudes para los próximos tres meses es solo una parte del problema. Los **techos de ayuda** han sido reducidos de **70,000 a 40,000 euros**, centrándose principalmente en las propiedades **poco eficientes** (clase energética E, F y G). Esto significa que los hogares más modestos enfrentan un aumento significativo en su **carga financiera** al realizar reformas, algo que condena a muchos a posponer las mejoras necesarias.
Por ejemplo, considere una vivienda de **100 m²** en **Tours** (Indre-et-Loire) que requería tres tipos de trabajos: **aislamiento de techos**, **aislamiento de muros exteriores** y **instalación de una bomba de calor**. Anteriormente, el coste total era de **38,725 euros**, con un resto a cargo de 3,873 euros. Sin embargo, a partir del 30 de septiembre, este monto se eleva a **7,745 euros**, un aumento del **100%** en la carga económica.
Algunos hogares podrían abandonar su proyecto
Esta situación abrumadora podría llevar a que un hogar de bajos ingresos deba **reducir** su proyecto de renovación o, en el peor de los casos, **cancelarlo** por completo. Le Falher destaca que esto tendría un impacto negativo no solo en el **poder adquisitivo** del hogar, sino también en el **confort** de sus habitantes y en los objetivos energéticos de todo el país.
Las dificultades se extienden a otras categorías de hogares. Para aquellos con ingresos **intermedios** (que no superan los **40,404 euros**), la falta de información clara deja un panorama incierto. A veces, el enfoque en proyectos de **renovación por etapas** resulta más beneficioso, ya que ofrece un proceso más corto y menos complejo, además de la posibilidad de combinar ayudas de MaPrimeRénov’ y **CEE**.
Finalmente, los hogares con ingresos **altos** se ven prácticamente excluidos del programa. Las ayudas disponibles son tan limitadas (un máximo de **4,000 euros**) que apenas compensan los costos y las exigencias adicionales que implica el proceso de renovación, como el acompañamiento MAR y las complicadas gestiones administrativas. Por lo tanto, su horizonte se limita a trabajos **monogestes**, aunque sean acumulativos.
La situación actual de MaPrimeRénov’ pone de manifiesto la precariedad y la falta de previsión en un sistema que debería ser un soporte para la mejora energética de los hogares en Francia. Los cambios recientes han creado un entorno lleno de incertidumbres y desafíos que muchos hogares deben enfrentar, lo que podría afectar su bienestar y el impulso hacia una mayor eficiencia energética en el país.
