
La tristeza es inmensa en la familia de Jack Hoogendijk, de 14 años, en el distrito de Delfshaven en Rotterdam. El niño murió poco antes de Nochevieja en un trágico accidente con fuegos artificiales en la vía del tranvía justo delante de su casa. Según su hermano, los fuegos artificiales explotaron en las manos de Jack. “Siempre fue muy cuidadoso”, dice su madre Renate.
ttn-es-42
