Méry-sur-Seine, un pequeño pueblo ubicado en el departamento de Aube, Francia, es conocido por su hermosa naturaleza y su tranquilidad. Desde hace un tiempo, este lugar ha ganado popularidad gracias a su ferme pédagogique, donde los visitantes pueden interactuar con diversos animales de granja. El 15 de octubre, una jornada soleada, algunos padres y niños decidieron disfrutar de este pequeño paraíso rural. A pesar de la presencia de un equipo de grabación para la famosa emisión de televisión E = M6, el ambiente se mantuvo sereno, permitiendo a los asistentes disfrutar plenamente de la experiencia.
El presentador de la emisión, Mac Lesggy, desarrolla el concepto del episodio dedicado a **animales menos conocidos** de la granja: “Hemos hablado de vacas y ovejas, pero nunca de cabras y gallos, ¡nuestro símbolo nacional!” Esta iniciativa busca no solo entretener, sino también educar, desmitificando creencias populares sobre estos animales.
Evocar ciertos mitos
Durante la visita, los asistentes pudieron escuchar el característico canto del gallo. Se hizo énfasis en la necesidad de **eliminar mitos** que giran en torno a su comportamiento, como la idea de que son animales agresivos. La granja de Méry-sur-Seine alberga un **Conservatorio del Gallo Gaulés**, convirtiéndola en el lugar ideal para aprender sobre este emblemático animal. La periodista Lise Wirrmann reveló su motivación para visitar el lugar: “Buscamos salir de París, y después de investigar, descubrí este sitio. Hablé con Mac Lesggy y decidimos ir”.
Una vez terminado el rodaje con el presentador, el equipo decidió quedarse un día más para capturar imágenes adicionales que enriquecieran el contenido. “Queríamos grabar el canto del gallo, ya que esto no se puede pedir, y decidimos pasar la noche en el gîte para instalar una cámara en la voladera. Queremos demostrar que los gallos no cantan de noche”, agregó.
La emisión se transmitirá el 30 de noviembre
Este emocionante programa, que combina vulgarización científica y entretenimiento, sigue cautivando tanto a jóvenes como adultos. Durante el rodaje, Mac Lesggy no dudó en imitar el canto del gallo, intentando alcanzar los **100 decibelios**. “Estoy dispuesto a hacer todas las tonterías que tengan valor pedagógico”, afirmó. Del mismo modo, el presentador se vio obligado a reconsiderar ciertas creencias, como la noción de que los gallos son inherentemente agresivos.
El episodio está programado para ser emitido el 30 de noviembre. Esta será una gran oportunidad para dar visibilidad a un proyecto iniciado por Yannick Fassaert y Damien Vidart, quienes han dedicado más de siete años a crear un espacio que promueva el turismo rural y la preservación de la naturaleza.
Una raza que estaba desapareciendo en silencio
El interés por el gallo surgió como un esfuerzo por **salvaguardar la raza**. “Al encontrar a Damien, ya tenía gallos y gallinas gaulesas. Decidimos que podíamos trabajar juntos para preservar esta especie”, dijo Yannick. Damien Vidart se convirtió en un experto en el tema, formando un verdadero ecosistema para el desarrollo del gallo gaulés, asegurando que su legado continuara para las futuras generaciones.
La raza, conocida por su hermoso plumaje y su canto resonante, estaba en peligro de extinción. “Quería preservarla buscando nuevos ejemplares para diversificar la genética”, cuenta. Su dedicación y pasión han permitido que la población de gallos gauleses crezca exponencialmente.
Donaciones para el Conservatorio
Calificados como animales de “muy baja efectividad” en 2015 por el INRAE, los gallos gauleses ven un rayo de esperanza gracias a la creación de una red de criadores y los rigurosos **test sanguíneos** necesarios para preservar la genética de la raza. “Hoy somos casi 600 criadores”, celebró Damien, quien también hace un llamado a la comunidad para que realicen donaciones que ayuden a sustentar el trabajo del conservatorio y continúen con los esfuerzos de conservación.
Así, el esfuerzo conjunto de estas personas apasionadas por el cuidado y la preservación del gallo gaulés se vuelve esencial para garantizar no solo la supervivencia de esta emblemática ave, sino también un valioso patrimonio cultural de Francia. La importancia de la educación y la conciencia sobre la biodiversidad y el turismo rural se hace evidente en cada iniciativa que se lleva a cabo en la ferme pédagogique de Méry-sur-Seine.

