
Joel Saget / AFP
Lyes Louffok
El apoyo de Lyes Louffok a Emmanuel Grégoire y las consecuencias
El 4 de marzo, Emmanuel Grégoire, candidato socialista a la alcaldía de París, denunció la situación de Lyes Louffok, un activista conocido por su defensa de los derechos de los niños. Louffok, tras anunciar su apoyo a la candidatura de Grégoire, se vio obligado a cerrar su cuenta en redes sociales debido a un abrumador ataque de ataques y comentarios hostiles que recibió.
Las razones del apoyo de Lyes Louffok
Louffok decidió apoyar a Grégoire argumentando que era “le choix le plus utile pour les enfants placés” (la elección más útil para los niños en acogida). Sin embargo, este apoyo resultó en un torrente de insultos y descalificaciones. Louffok, en una entrevista, subrayó que su inclinación hacia Grégoire no era un misterio y que había mantenido conversaciones con miembros de la Francia Insumisa (LFI) previamente.
El rechazo a la política electoral
A pesar de su apoyo, Louffok optó por no formar parte de la lista electoral de Grégoire, prefiriendo enfocarse en la protección de la infancia en lugar de involucrarse en el violento entorno de la política electoral. “Cuando elegí apoyarlo, rechacé ser parte de su lista. No quería más la violencia de las campañas políticas”, dijo.
El doloroso pasado con LFI
El activista guarda un recuerdo amargo de sus experiencias en campañas anteriores bajo la bandera de LFI, tanto en Val-de-Marne en 2024 como en Grenoble en 2025. Louffok confesó haber considerado dejar la política en varias ocasiones por la violencia que enfrentaba al expresar diferencias de opinión. Ahora, tras el acoso cibernético que sufrió, reafirma su decisión de alejarse de LFI: “Con LFI, ahora es un ‘ya basta’.”
Reacciones al acoso en línea
El acoso cibernético al que fue sometido Louffok ha sido también un tema de conversación para líderes de otros partidos. Olivier Faure, secretario del Partido Socialista, destacó que lo ocurrido pone en evidencia la falta de prioridad que tiene la defensa de los derechos de los niños en ciertos círculos políticos. Por su parte, ni Manuel Bompard, coordinador de LFI, ni Sophia Chikirou han hecho comentarios sobre el cyberacoso denunciado por Louffok.
Una cuestión de ética política
Eric Coquerel, representante de LFI, intentó minimizar la situación señalando que su partido también sufre de ataques cibernéticos. Esta declaración subraya una problemática más amplia sobre cómo las disputas políticas se trasladan a las redes sociales, afectando la vida personal y profesional de aquellos involucrados.
Conclusión
La experiencia de Lyes Louffok resalta un problema preocupante en la política moderna: el ciberacoso. La defensa de los derechos de los niños se ve ensombrecida por disputas políticas internas. Esta situación plantea la necesidad de un diálogo más civilizado y la creación de un entorno donde las opiniones divergentes no sean objeto de ataques personales.



