
Es una gran iniciativa: los solteros de ambos pueblos pudieron inscribirse y por una pequeña contribución recibieron una cena de cuatro platos y bebidas.
La iglesia de Oostwoud se adorna de forma atractiva el día de Navidad y, entre charlas, dos voluntarios sirven salmón al horno, que sacrificaron la mitad de su Navidad para ayudar. Y como si nada pudiera superar, después del plato principal sigue un cuestionario, mientras la cantante Edith Numeijer interpreta canciones navideñas.
‘Nadie debería estar solo’
El organizador Ed Bobeldijk parece satisfecho con todo esto. A su esposa Iris se le ocurrió la idea de la cena de Navidad. “Nuestra hija está en el extranjero y nuestro hijo normalmente tiene que trabajar en Navidad. A Iris se le ocurrió la idea de cocinar para personas solteras, porque nadie debería estar solo en Navidad, pensó. Me pareció una buena idea”.
El anuncio tuvo repercusión en Mid- y Oostwoud. Los vecinos donaron para esta campaña y también vino mucha ayuda de restaurantes y proveedores. Y no deja de ser importante: los aldeanos se inscribieron rápidamente. “Por un momento pensé que mi suegro tenía que sentarse a la mesa sólo con mujeres, pero al final también vinieron seis hombres”.
