
Como resultado del aumento de los costos de la energía y la inflación, las cosas que solían darse por sentadas ahora se están convirtiendo en lujos para la mayoría de las personas, según un experto. “Los gastos especiales como viajes, e incluso visitas a restaurantes o actualizaciones de teléfonos móviles, se están convirtiendo en algo extraordinario para muchas personas y, por lo tanto, en un lujo”, dijo Fernando Fastoso, experto en marcas de lujo de la Universidad de Pforzheim, a la Agencia de Prensa Alemana.
“El consumo de productos de alto precio con fines de reconocimiento o placer sigue siendo un lujo, dependiendo de la propia actitud hacia él”, dijo el profesor. Más allá de los productos, el lujo es un disfrute extraordinario. El aumento del costo de vida sin duda empujaría la línea de lo extraordinario.
Fastoso, que ocupó la primera cátedra de lujo en Alemania desde el semestre de invierno de 2020/2021, pronosticó que el aumento de la inflación afectará la demanda de lujo, especialmente entre la clase media, que consume lujo en ocasiones especiales. “Se puede esperar un impacto menor del consumo de lujo de las clases altas, ya que disfrutan de una mayor estabilidad económica”.
Sin embargo, desde el punto de vista del profesor, la industria del lujo no cambiará a medio plazo, y tampoco lo hará la definición de lujo. “El deseo de productos de lujo es demasiado alto para eso, y siempre lo ha sido”. El factor decisivo es cuánto dura la crisis energética. La crisis de Corona ha demostrado que el consumo de lujo se ha recuperado más rápido de lo previsto. “Tan pronto como a las personas se les permitió volver a sus viejos hábitos de consumo, eso es lo que hicieron. Lo llamamos ‘gasto de venganza'”.
Las actitudes hacia el consumo no están cambiando tan rápido, explicó Fastoso. “El mercado de lujo también es menos susceptible a tales cambios porque no es un monolito”. Es un mercado global compuesto por muchos mercados nacionales y regionales. “En otras palabras, la demanda mundial de artículos de lujo de las regiones en las que la situación económica se está desarrollando mejor puede compensar una cierta cantidad de disminución de la demanda en otras regiones”. (dpa)





