
Debido a la gran afluencia de solicitantes de asilo, no se puede descartar que la gente de Ter Apel tenga que volver a dormir a la intemperie, dice el primer ministro Mark Rutte. “Es imposible garantizar que no sucederá”.
El año pasado, el gobierno fue criticado por la situación en el centro de aplicación de Ter Apel. Organizaciones de ayuda como la Cruz Roja y Médicos sin Fronteras acudieron en ayuda de los solicitantes de asilo. Eric van der Burg, Secretario de Estado de Asilo e Migración, quiso entonces evitar que los solicitantes de asilo tuvieran que permanecer al aire libre. Pero dada la afluencia actual de solicitantes de asilo, no se puede descartar que esto vuelva a suceder.
El gabinete ha estado hablando de migración durante algún tiempo, pero según Rutte es “siempre un tema de largo plazo” y “extremadamente complejo e internacional”. El primer ministro cree que es obvio que se tomarán medidas adicionales además de los acuerdos en el acuerdo de coalición.
