
“Un argelino sin una tarjeta comenzó a jurar. Lo resolví al seguir siendo amigable y hablando en árabe. Eso da una buena sensación”, dice Mohamad Oriental. Mantenerse amigable es la palabra mágica para él. “A veces es difícil, pero depende de cómo te acerques a las personas. Es importante sonreír y darle al viajero una sensación agradable. Pero no siempre, porque de lo contrario la persona piensa que estás acostado. Hablar en árabe a veces puede ayudar. Y ahora estoy acostumbrado a tener que decir cosas que los viajeros a veces dicen”.

