
“Los segundos residentes son las vacas lecheras de los municipios costeros”
Su investigación muestra que el impuesto sobre las segundas residencias se ha más que duplicado en 15 años. Lo llaman una mala evolución. Los alcaldes costeros lo ven de otra manera: el impuesto de segunda residencia no es desproporcionado y los precios inmobiliarios han subido enormemente en los últimos años.
La gallina de los huevos de oro: así ven los municipios costeros a los segundos vecinos. Al menos eso dice la federación de grupos inmobiliarios CIB. Kristophe Thijs, Confederación de Profesiones Inmobiliarias: “Esta evolución es realmente llamativa. En 2006 vemos que los municipios costeros recaudaron una media de unos 36 millones de euros en impuestos de los segundos residentes. Mientras tanto, esa cifra ha aumentado hasta los 80 millones de euros. Más del doble en 15 años. No es normal que las segundas residencias aporten más ingresos fiscales que los residentes”.
Los alcaldes dicen que los segundos residentes tienen que pagar más que hace quince años. El precio de los inmuebles ha subido enormemente y los segundos residentes obtienen mucho a cambio. Bajar sus impuestos no es una opción. Marc Vanden Bussche, alcalde de Koksijde: “Ese no es el orden del día. Tenemos un plan plurianual que se implementará. Y tengo que decirlo: regularmente escuchamos a la gente gritar y acudir a la prensa, pero de hecho se trata de muy poca gente. Muchos pagan esos impuestos con una sonrisa”.
Los alcaldes costeros planean sentarse con CIB para limar las arrugas.



