
Tras los daños sufridos en el cable eléctrico submarino entre Finlandia y Estonia, los países bálticos y escandinavos quieren reforzar el control de los barcos en el mar Báltico. Se está elaborando un plan de acción para proteger mejor la infraestructura energética, afirma el primer ministro lituano, Gintautas Paluckas.
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