
Los estados de la UE se han pronunciado a favor de requisitos más débiles para la Ley de la Cadena de Suministro de lo previsto por la Comisión. Esto surge de una decisión publicada por la Presidencia checa del Consejo el jueves. La ley de la cadena de suministro de la UE tiene como objetivo garantizar que las grandes empresas no obtengan ganancias del trabajo infantil o forzoso o del daño ambiental en sus cadenas de suministro internacionales.
En concreto, la posición de los países de la UE prevé un mayor período de carencia para determinadas empresas. En el primer año en el que las empresas deben cumplir con los requisitos, solo se verían afectadas las empresas de la UE que generan ventas anuales de más de 300 millones de euros en todo el mundo y tienen más de 1000 empleados. Para las empresas de terceros países, la regla se aplicaría inicialmente a las ventas en la UE de 300 millones de euros.
Las regulaciones también se aplicarán a las empresas más pequeñas. Desde el principio, la propuesta de la Comisión prevé obstáculos la mitad de los deseados por los Estados miembros. Ambas propuestas prevén normas más estrictas para las empresas que operan en sectores con mayor riesgo de explotación y degradación ambiental. Según información anterior de la Comisión de la UE, alrededor de 13.000 empresas de la UE y 4.000 empresas de terceros países se verían afectadas por las nuevas normas. Antes de que las directrices puedan entrar en vigor, el Parlamento Europeo y los estados de la UE deben llegar a un compromiso. (dpa)




