
ALEXANDER KAZAKOV / AFP
Vladimir Poutine, aquí presidiendo una reunión del Consejo de seguridad en el Kremlin en Moscú, el 22 de septiembre de 2025.
RUSSIA – Estas nuevas declaraciones provenientes del Kremlin alejan aún más las esperanzas de una instalación de la **paz** en **Ucrania**. La **Federación Rusa** ha desmentido este miércoles 24 de septiembre ser un «tigre de papel» en su ofensiva en Ucrania, tal como lo acusó el día anterior **Donald Trump**, y aseguró no tener otra «alternativa» que continuar el conflicto iniciado en febrero de 2022.
En un giro sorprendente, el presidente estadounidense afirmó el martes que **Kiev** podría «recuperar su territorio en su forma original y quizás incluso ir más allá» frente a **Rusia**, lo que el líder ucraniano, **Volodymyr Zelensky**, celebró como un «gran cambio» en el discurso de **Washington**.
Ante este revés verbal, el portavoz del Kremlin, **Dmitri Peskov**, se pronunció este miércoles en una radio rusa, reiterando que Moscú no tenía más opción que continuar el conflicto que comenzó con su ataque a Ucrania hace tres años y medio.
«Estamos llevando a cabo nuestra operación militar especial para asegurar nuestros intereses y alcanzar los objetivos que (…) el presidente de nuestro país estableció desde el principio. Y actuamos así para el presente y el futuro de nuestro país, para las numerosas generaciones que vendrán», declaró Dmitri Peskov. «No tenemos, por lo tanto, otra alternativa», aseguró.
«Los osos de papel no existen»
Dmitri Peskov también rechazó las declaraciones de Donald Trump, quien en su red social **Truth Social**, afirmó que el país de Vladimir Poutine «se parecía mucho a un “tigre de papel” que desde 2022 ha estado llevando «sin dirección clara una guerra que una verdadera potencia militar habría ganado en menos de una semana».
«Rusia no es un tigre. Rusia está más asociada con un oso. Y los osos de papel no existen», replicó Dmitri Peskov. Afirmó además que **Rusia** era «estable», haciendo referencia a su situación económica. «Rusia mantiene su estabilidad económica», declaró, aunque agregó que el país enfrenta «tensiones y problemas en diferentes sectores de la economía».
Después de su regreso al poder en enero, Donald Trump había comenzado un acercamiento a Moscú con la esperanza de poner fin al conflicto en Ucrania, el más sangriento en Europa desde la **Segunda Guerra Mundial**, incluso organizando en agosto un encuentro en grande en **Alaska** con Vladimir Poutine.
Sin embargo, las **intenciones** de encontrar una salida diplomática han fracasado hasta ahora, pues las posiciones de **Moscú** y **Kiev**, así como las modalidades de un cese al fuego o una reunión entre sus líderes son diametralmente opuestas.
Resultados «cercanos a cero»
La **Federación Rusa**, que ocupa aproximadamente el **20%** de Ucrania, exige que este último le ceda cinco regiones y renuncie a su integración en la **OTAN**. **Kiev** se opone y reclama el despliegue de tropas occidentales para su protección, idea que Rusia considera inaceptable.
Después de sugerir que **Ucrania** podía imponerse ante Moscú, el presidente estadounidense no mencionó el papel que los Estados Unidos jugarían posteriormente, ya sea como sancionadores de Rusia, como apoyo a **Kiev**, o como mediadores.
El Kremlin ya ha lamentado este miércoles que el **acercamiento** entre Moscú y Washington es prácticamente infructuoso. «En nuestras relaciones (russo-americanas), una vía busca eliminar los factores de irritación (…). Pero esta vía avanza lentamente. Sus resultados son cercanos a cero», declaró Dmitri Peskov.
Afirmó que Vladimir Poutine había extendido «la mano» a Washington proponiendo el lunes extender por un año los límites establecidos por el tratado de desarme nuclear **New Start**, el último acuerdo en vigor sobre control de armamentos que une a **Washington** y **Moscú**, que debe expirar en febrero próximo. «Todas estas propuestas, la buena voluntad política de Poutine, solo serán viables si Washington adopta una posición correspondiente», afirmó Dmitri Peskov.




