
Consultas saturadas, pacientes apresurados, diagnósticos improvisados… En los consultorios, los antibióticos se presentan con más frecuencia que antes. Los médicos alertan sobre un aumento en las recetas que refleja un sistema al borde del colapso.
Un aumento alarmante en las prescripciones de antibióticos
¿Son demasiado generosos los médicos en sus prescripciones de antibióticos? Según informes de Salud Pública, se ha registrado un incremento del 4.8% en 2024 en comparación con el año anterior. Este aumento es notable entre los médicos generales, que han prescrito un 6.2% más, mientras que los especialistas han incrementado sus recetas en un 1.5%.
La presión bajo la que operan los médicos
Jérôme Marty, un médico general en Toulouse y presidente del sindicato Union Française pour une Médecine Libre, señala que la presión diaria afecta directamente la forma en que se prescriben los tratamientos. “Cuanto menos tiempo tenemos para ver a un paciente, más tendemos a prescribir,” explica. Los médicos, cada vez más escasos, enfrentan una sobrecarga de solicitudes de atención médica, lo que a menudo les lleva a convertirse en maltratadores involuntarios.
Este escenario también repercute en los tiempos de espera, donde un cita puede tardar de dos a tres semanas, permitiendo que los pacientes lleguen demasiado tarde para recibir un tratamiento adecuado.
El riesgo de la automedicación
Judith Loebmansour, una médica general en Normandía con 20 años de experiencia, ha observado un incremento en la severidad de las infecciones que atiende. Durante el invierno de 2024, notó casos mucho más graves que lo habitual, junto con una presión constante por parte de los pacientes. Hay quienes “hacen su diagnóstico y piden su receta,” lo que complica aún más el proceso de atención médica.
La pandemia de COVID-19 ha contribuido a esta situación, generando desconfianza en la relación médico-paciente. Loebmansour advierte que esto es perjudicial para todos. La falta de confianza dificulta la comunicación y, en consecuencia, la calidad del diagnóstico y tratamiento.
Consecuencias a largo plazo
La presión sobre los médicos para cumplir con las demandas de los pacientes puede llevar a una prescripción excesiva de antibióticos, lo que a largo plazo podría debilitar su efectividad. “Prescribir demasiado fácilmente hoy en día puede afectar la eficacia de los antibióticos del mañana,” asegura Loebmansour.
Además, muchos pacientes guardan antibióticos que les sobran y optan por tomar medicamentos más fuertes de manera precipitada. Esto puede resultar catastrófico, ya que hoy en día hay casos de personas que mueren por infecciones debido a la resistencia bacteriana.
El papel del Estado en la prevención
Hay un consenso entre los médicos sobre la necesidad de que el Estado tome un papel activo en la prevención de la automedicación. Sin un respaldo público, los médicos se ven obligados a explicar lo mismo repetidamente, a menudo en un tiempo limitado.
Para muchos, el aumento de las prescripciones es un indicador de la crisis sanitaria que enfrenta el sistema médico. “Es un marcador del sistema agotado en el que estamos,” concluye Marty, advirtiendo que la situación no mejorará en los próximos años a menos que se tomen medidas significativas.




