
El manoseo se produjo cerca de la plaza Tirso de Molina, donde Balado estuvo el domingo en el programa de actualidad española. Y boca de todos Denunciaron un robo en una tienda. Durante el transmisión un hombre se acercó a ella y luego le dio unos golpecitos en las nalgas delante de los espectadores. El hombre preguntó de qué programa era el equipo de cámara, a lo que Balado respondió que no quería que la molestaran porque estaba reportando en vivo por televisión.
Cuando la periodista, visiblemente tímida con ella, intentó continuar la transmisión, el presentador del estudio la interrumpió para preguntarle si el desconocido acababa de manosearle las nalgas. Balado lo confirmó, tras lo cual el presentador pidió que el hombre apareciera completo.
Lo que siguió fue un incómodo altercado. Balado le preguntó al hombre: ‘¿De verdad tenías que tocarme el trasero?’ Esa no era su intención, fue la respuesta, tras lo cual Balado le pidió al hombre que se fuera. Le revolvió el pelo mientras se alejaba.
Inmediatamente después del incidente, la dirección del programa se puso en contacto con la policía. Detuvo al hombre bajo sospecha de agresión sexual y dice que está analizando las imágenes. El sospechoso es un rumano de 25 años sin antecedentes penales.
“Esto no puede quedar impune”
Varios políticos españoles se han pronunciado sobre el incidente, entre ellos la ministra de Igualdad, Irene Montero. “Lo que hasta ahora era ‘normal’ ya no lo es”, escribe en X. “Los tocamientos no autorizados son violencia sexual y decimos adiós a la impunidad”.
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, también expresa su apoyo a Balado a través de X. Escribe que el machismo es la causa de este tipo de violencia sexual contra periodistas y exige acciones. “Esto no puede quedar impune”.
Los dos ministros expresan su apoyo con el hashtag Se Acabo (traducido libremente: Ready Mee). Estas palabras se han convertido en el grito de batalla del movimiento feminista en España, que vive un resurgimiento desde el beso no deseado de Luis Rubiales, ahora expresidente de la Federación Española de Fútbol. Rubiales entró en polémica después de besar en la boca a la estrella del fútbol Jenni Hermoso durante la ceremonia posterior a la victoria de la selección española en la Copa del Mundo en agosto. A los ojos de muchos, su acción es el momento #MeToo español.
Rubiales se disculpó después, pero inicialmente no consideró dimitir. El domingo pasado anunció que todavía se marcharía. “No puedo continuar mi trabajo así”, dijo en una entrevista con el periodista británico Piers Morgan. También dimite de sus funciones como vicepresidente de la federación europea de fútbol UEFA. “En seis días el feminismo arrasó con Rubiales”, escribió El País-La periodista Isabel Valdés en X sobre Rubiales, quien también ha sido imputado por la Fiscalía española por acoso y coacción sexual.
