
A primera vista parece un examen comprensivo. Los científicos daneses de la Universidad de Copenhague y la Fundación Novo Nordisk quieren buscar un proyecto de dos años Una definición alternativa para alimentos (ultra) procesados. Un nuevo sistema de clasificación podría ayudar a los consumidores a tomar decisiones más saludables. Además, el sistema actual mostraría defectos y necesitaría cambio.
Pero la investigación amenaza con socavar la salud pública, escribir más de noventa científicos de alimentos independientes en una carta abierta. El sistema original, llamado Nova, es un estándar en la ciencia de los alimentos y popularizó el término ‘alimentos ultra procesados’. Estos alimentos se compilan industrialmente con varias sustancias adicionales, y generalmente contienen más grasas, azúcar y sal, y menos nutrientes que los productos sin procesar. Nova se usa en numerosos estudios para establecer una conexión entre los alimentos ultra procesados y los problemas de salud, como la obesidad, la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos mentales. Además, Nova es utilizado por la Organización Mundial de la Salud y las Naciones Unidas para monitorear la calidad dietética global.
Los investigadores daneses quieren mencionar la nueva clasificación Nova 2.0. “Ese nombre sugiere erróneamente que su clasificación es una versión mejorada de Nova”, dice el científico nutricional Jaap Seidell, quien firmó la carta. La nueva clasificación podría socavar la legitimidad de la investigación anterior y sembrar dudas.
Confusión como objetivo
Según los científicos preocupados, la confusión es el propósito del proyecto danés. Parece un intento de promover un sistema desde el cual los productores de alimentos ultra procesados se benefician de ellos. “Los investigadores daneses tienen cálidos lazos con la industria farmacéutica y alimentaria”, dice Seidell. “Es como si los científicos patrocinados por la industria alimentaria publicaran un disco de cinco 2.0, sin que el centro de alimentos o el consejo de salud estén involucrados”.
La investigación es cofinanciada por Novo Nordisk, el gigante farmacéutico que, gracias a la venta de drogas de adelgazamiento y diabetes, Wogovy y Ozempic, recientemente se convirtió en la compañía más valiosa de Europa. Según los investigadores, es “extremadamente problemático” que una empresa con intereses financieros en obesidad y diabetes quiera redefinir el sistema de clasificación.
La industria alimentaria ha estado criticando el sistema Nova durante algún tiempo. Los críticos encuentran que la clasificación es demasiado simplista y arbitraria. Por ejemplo, la leche de soya también caería en la categoría ‘ultraprocesada’ como bocadillos fritos o helado de masa de galletas, mientras que estos productos varían mucho en términos de valores nutricionales. Grupos de interés he estado discutiendo por un nuevo sistema durante algún tiempo.
No está claro si este nuevo sistema vendrá. En respuesta a la carta abierta, los investigadores daneses eliminaron todas las referencias a Nova 2.0 y el término ‘comida ultra procesada’ de su sitio web. La investigación continúa con un nombre diferente.
