Contextualización del Debate sobre ArcelorMittal
El ambiente hoy en la Asamblea Nacional es bastante caldeado. Este 27 de noviembre, los diputados debatirán una propuesta de La Francia Insumisa (LFI) que busca la nacionalización de las actividades de ArcelorMittal en Francia. Esta compañía está enfrentando serias dificultades económicas y la iniciativa pretende abordar la crisis del acero en el país.
Mobilización de los Trabajadores
Alrededor de 400 empleados de ArcelorMittal, convocados por la CGT, llegarán desde el Norte y Moselle para apoyar la propuesta. Se espera que se reúnan en la explanada de los Inválidos antes del debate, mientras algunos de ellos ocuparán las tribunas del Parlamento.
Mathilde Panot, la líder de los diputados de LFI, afirmó que se busca “incorporar las demandas populares en el hemiciclo”, especialmente en este día dedicado a la discusión de textos de su partido.
Argumentos a Favor de la Nacionalización
Desde LFI se argumenta que la nacionalización es “la única solución” para proteger 15,000 empleos directos en la industria del acero. Aurélie Trouvé, quien defenderá el texto, señala que es crucial actuar ahora para evitar un plan de despido anunciado en abril y para iniciar una descarbonización efectiva de los altos hornos.
Sin acciones concretas, el acero francés se volverá no rentable para 2030, advirtieron los miembros de LFI.
Reacción del Gobierno
La propuesta de nacionalización, cuya implementación costaría alrededor de tres mil millones de euros, enfrenta la oposición del gobierno. El ministro de Economía, Roland Lescure, ha destacado que simplemente destinar fondos no mejorará la competitividad de la industria. En su lugar, argumentó que se debe priorizar la protección contra productos importados, especialmente desde China.
A pesar de la oposición gubernamental, las esperanzas de los trabajadores se avivaron tras una votación favorable en comisiones, a pesar de una baja movilización del gobierno.
Obstrucción por parte del RN
No hay certeza de que se llegue a un voto hoy, en gran parte debido a la obstrucción por parte del grupo de Marine Le Pen. Se han presentado cerca de 285 enmiendas, la mayoría de las cuales provienen de estos mismos grupos, lo que podría retrasar el proceso y dificultar la votación.
Jean-Philippe Tanguy, del RN, ha insinuado que su grupo podría facilitar el voto a cambio de que se lesson adecuadamente las lecciones sobre las acciones de LFI.
Críticas a la Propuesta de LFI
El RN también ha criticado a LFI por otorgar “falsas esperanzas” a los trabajadores, sugiriendo en su lugar una “golden share”, un derecho estatal de veto sobre decisiones estratégicas sin control directo. Sin embargo, Aurélie Trouvé ha desestimado esta opción, argumentando que no fomentaría los necesarios cambios de inversión para la transición ecológica.
Aún si la iniciativa se aprueba, su viabilidad es cuestionable sin el respaldo del gobierno, dado que una propuesta similar fue rechazada previamente en el Senado.
