
En la acera de Ahold Delhaize hay una furgoneta que los activistas llaman el carro volquete. En la zona de carga hay un televisor y fotografías que muestran imágenes de la industria de la carne de pollo en su país, según informan los activistas checos.
“Así son las gallinas en las tiendas de Albert”, señala Radim Trojan de OBRAZ, señalando la pared. “Son pollos grandes, tipo Frankenstein, con mucha carne, que viven en espacios oscuros”.
La furgoneta fue conducida desde la República Checa hasta Zaandam para que los empleados de Ahold pudieran ver cómo se crían los pollos en la República Checa. No está claro si muchos empleados vieron el interior del carrito. Ahold cerró la puerta principal donde se encontraba el carro volquete debido a la manifestación, por lo que los empleados tuvieron que entrar por la entrada lateral.
Sin doble rasero
“Queremos que Ahold garantice que los pollos checos se críen con el mismo nivel que los pollos holandeses”, afirmó el portavoz Trojan. Según él, los pollos se crían según el estándar holandés y esto da a los clientes checos la sensación de ser clientes de segunda clase de Ahold.
Según Ahold, Albert Heijn en la República Checa no hace nada que no esté permitido y simplemente cumple con las normas checas y europeas. En la República Checa, Albert Heijn es uno de caso judicial contra OBRAZ porque creen que los activistas están distorsionando la verdad.

