Banco de Estados Unidos: Una Victoria Potencial en el Capital
Los reguladores bancarios de EE. UU., bajo la administración de Donald Trump, están a punto de revelar un conjunto de reglas muy esperadas que podrían reducir la cantidad de efectivo que los prestamistas deben reservar para absorber pérdidas. Este cambio representa una victoria significativa para la industria bancaria.
Cambios en las Normativas de Basilea
Se espera que este mes la Reserva Federal y otras agencias presenten un borrador más amigable para la industria sobre las normas de Basilea, que reformularán cómo los prestamistas evalúan el riesgo. En particular, también se anticipa una propuesta vinculada a la reducción de un recargo adicional de capital que se aplica a los bancos globalmente importantes y sistemáticos.
La Vicepresidente de Supervisión de la Fed, Michelle Bowman, lidera esta iniciativa y ofrecerá un discurso sobre el tema en breve. También se espera que Jonathan Gould, Contralor de la Moneda, y Travis Hill, presidente de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, aborden cuestiones regulatorias en un evento programado.
Expectativas de la Industria
El cambio normativo representa la culminación de un esfuerzo de varios años por parte de los bancos de Wall Street para suavizar las restricciones que fueron impuestas tras la crisis financiera de 2007-2009. Muchos dentro de la industria creen que la nueva normativa será “bastante amigable” para los bancos, y se anticipa que podría ser capital-neutral, o incluso más favorable para algunos.
Un Borrador Amigable para la Industria
El borrador de Basilea variará en cómo se distribuye el capital, pero se espera que los niveles de capital globales se mantengan sin cambios para la mayoría de los bancos, aunque podría haber un leve aumento para los grandes bancos de inversión. Sin embargo, cualquier incremento podría verse afectado por ajustes al recargo de estabilidad.
Mark Van Der Weide, Consejero General de la Fed, mencionó en una conferencia que se aspira a una propuesta que no cause grandes interrupciones dentro de la industria. Además, se están ajustando las evaluaciones anuales de salud bancaria, lo cual facilitará una mayor transparencia en los modelos de capital.
Implicaciones Globales
Este previsto resultado marca un cambio drástico en la competitividad de los bancos estadounidenses en el ámbito global. Se estima que el capital de los GSIB en EE. UU. podría disminuir hasta un 10% en los próximos años, dependiendo de cómo se desarrollen otros detalles normativos. Esto ha creado una carrera global hacia la desregulación, ya que otros países están preocupados por cómo estas modificaciones podrían afectar su paridad competitiva.
Procesos Futuros y Consideraciones Políticas
Ambas normas, que son complejas y extensas, estarán sujetas a comentarios de la industria, y no está claro cuándo se finalizarán. Las elecciones de medio término podrían complicar este proceso, ya que un aumento en asientos demócratas podría oponerse a las reglas más laxes.
Los portavoces de la Reserva Federal y la FDIC no han querido comentar sobre este tema, lo que añade un aire de incertidumbre sobre el futuro inmediato de la normativa bancaria en los EE. UU.
Conclusiones
El avance hacia la implementación de un marco regulatorio más flexible para los bancos de EE. UU. representa un cambio significativo que podría favorecer a la industria. Sin embargo, las repercusiones tanto a nivel local como internacional aún permanecen en la balanza, a la espera de resoluciones claras y definitivas en las próximas semanas.


