
El famoso encuestador de terror de La Haya tiene un hermano en Scheveningen. Es evidente que los automovilistas todavía tienen que acostumbrarse a la nueva rotonda de la localidad costera: en dos semanas, al menos 23 coches se salieron demasiado pronto y se quedaron atrapados en el charco de barro entre los raíles del tranvía. “Puedes imaginar que esta es una situación indeseable”.
ttn-es-43
