
La noche del 4 al 5 de enero se produjeron explosiones en viviendas de Groene Steen en Hoorn y De Weide en Zwaagdijk-Oost. Los dos eventos pueden estar relacionados. En Zwaagdijk el shock fue grande. “El estallido fue extremadamente violento, no fue en absoluto un juego de niños, fue profesional”, dijo un residente local.
En Zwaagdijk temen que se repita
Las ventanas de la zona se hicieron añicos y la puerta quedó parcialmente destruida. La calle pronto pidió al alcalde que cerrara la casa por miedo a sufrir aún más miseria. “No deberías pensar en las balas que vuelan por aquí”.
El viernes, el alcalde Michiel Pijl de Medemblik, donde también se encuentra Zwaagdijk-Oost, habló con los residentes locales. Hubo seguridad en la calle todo el fin de semana y vigilancia adicional. Pero según él y su colega de Hoorn, Jan Nieuwenburg, es necesario intervenir más. “La seguridad y el orden público corren peligro si no cerramos estas casas”.


