
Los accidentes en las obras de construcción han disminuido, pero el riesgo en la construcción sigue siendo muy alto, sólo superado por la agricultura. El Informe de Actividad 2024 que Formedil y Cresme presentaron en el Saie de Bolonia estos últimos días lo explica con el consuelo de los números. En la última década, los accidentes reportados en las obras de construcción se redujeron a la mitad, pasando de 77 mil casos en 2010 a 36 mil en 2022, con una incidencia sobre los accidentes totales que pasó del 8,8% al 6%. Luego, en veinte años, disminuyeron un 65% (en 2003 eran más de 110 mil frente a 40 mil en 2023). Pero ampliando la mirada y comparando el número de accidentes en todos los sectores productivos, no hay nada de qué alegrarse: el riesgo de accidentes en el sector de la construcción sigue siendo muy alto, superior al de la industria en sentido estricto (16,67) y al de los servicios (22,26). , y sólo inferior al de la agricultura (28,47). La caída de los accidentes va de la mano del descenso de las muertes en las obras: la cifra pasó de 300 fallecidos en 2010 a 160 en 2017, “aunque, probablemente debido a la recuperación de la actividad en el sector, más recientemente se ha producido una un nuevo aumento significativo”, explica el expediente. En 2022, hubo 203 eventos fatales en el sector de la construcción, menos que en 2021 (231 muertes) pero un aumento en comparación con los niveles de 2019 (198 muertes). La tendencia de reducción de los accidentes mortales – continúa Formedil-Cresme – se contradice con la dinámica más reciente, que en los seis o siete meses del año en curso ha registrado 68 muertes, frente a 39 en el mismo período de 2023, poniendo de relieve un aumento alarmante. en 74,4%”. Entre los elementos recogidos en el volumen también se encuentra el observatorio sobre seguridad en las obras. “A petición – explica Elena Lovera, presidenta de Formedil – se realiza un verdadero control empresarial para evitar irregularidades y sanciones consiguientes, o incluso peores problemas críticos que podrían provocar accidentes laborales”. Durante las 130.580 visitas a 59.592 obras de construcción realizadas entre octubre de 2014 y julio de 2024, se realizaron 2.883.283 controles completos: de ellos, sólo 100.193 pusieron de relieve no conformidades graves, es decir, aquellas que exponen a los trabajadores a un riesgo muy elevado, otros 766.030 controles revelaron menos incumplimientos graves (riesgo genérico), mientras que 134.135 fueron incumplimientos cuya presencia no los expone a ningún riesgo. “El detalle de las notificaciones de incumplimiento en función de la naturaleza del cliente de la obra pone de relieve un problema mayor para aquellos con clientes privados”, explica el informe. Y profundizando más, “los tipos de obras de mayor riesgo son los edificios escolares y hospitalarios” en el sector privado, mientras que en el sector público, que generalmente es menos riesgoso para todas las obras, las obras de construcción de escuelas son las más críticas. Pero la seguridad va de la mano de la formación: en 2023 Formedil formó a 67.802 alumnos con 9.157 cursos de seguridad y formación profesional. El 19% del total eran trabajadores extranjeros.




