
Lena Mikulic era atleta de competición, fue nominada para el Campeonato de Europa y vivía para los deportes de competición, hasta que el coronavirus cambió radicalmente su vida en octubre de 2020: la enfermedad no sólo le trajo molestias físicas, sino también problemas neurológicos y psicológicos.
“La enfermedad empezó de forma leve”, recuerda Mikulic. Pero apenas unas semanas más tarde, sufrió parálisis en un lado de la cara, un síntoma que en aquel momento apenas se asociaba con el Covid-19. Siguieron más problemas de salud: trastornos del sueño y agotamiento extremo.
“Por ejemplo, tenía fiebre al caminar. No podía levantarme durante tres días después de los entrenamientos, por lo que no podía levantarme de la cama durante tres días”. Finalmente llegó el diagnóstico de miopericarditis, una inflamación del músculo cardíaco con acumulación de líquido en el pericardio.
Necesidad de cuidados durante más de un año.
Este fue un duro golpe para el ex atleta de alto nivel. “Ya no podía hacer frente a mi vida cotidiana”, dice Mikulic. El apoyo de su familia se volvió vital durante este tiempo. “Mirando hacia atrás, definitivamente necesité atención durante aproximadamente un año”.
La ex deportista de alto nivel estuvo confinada en cama durante más de un año y tuvo que aprender a vivir con los límites que le imponía la enfermedad. “Fue difícil aceptar que no podía luchar contra ello”, dijo Mikulic. Particularmente estresantes fueron los problemas de concentración y memoria, que dificultaban incluso tareas simples que se practicaban desde hacía décadas, “porque ya no podía recordar las secuencias de golpes que daba desde que tenía seis años”.
Apoyo psicológico y físico del Hospital Universitario de Ulm
Gracias al apoyo de su familia y a la atención del profesor Jürgen Steinacker, experto en Long Covid, del Hospital Universitario de Ulm, Mikulic recibió una terapia dirigida que le ayudó a lograr sus primeros progresos. “Le estoy muy agradecido porque por muy mal que estuviera, siempre trató de darme esperanza y también me hizo sentir comprendido”. Eso no era un hecho para otros médicos.
La miocarditis duró en total un año, pero aún no se puede decir que se haya curado por completo, subraya Mikulic: “Por ejemplo, todavía tengo el corazón débil y puede seguir así. Y probablemente lo tomo todos los días, aproximadamente 30 comprimidos.”
Hoy Mikulic saca fuerza de nuevos objetivos, también en el deporte. Además de su esperanza de poder volver a competir en 2025, apuesta por concienciar sobre el Post Covid. En su tesis de licenciatura abordó la percepción social de la enfermedad y el papel de los medios de comunicación en la sensibilización. “Es importante que se escuche a los afectados y que se tome en serio la enfermedad”, subraya Mikulic.


