
HANDOUT / AFP
Operación de Vigilancia en el Atlántico
“On vous voit.” Con esta frase, John Healey, ministro británico de Defensa, afirmó el 9 de abril, que las acciones rusas en el Atlántico Norte no pasaron desapercibidas. Durante un mes, la Royal Navy británica ha seguido a tres submarinos rusos, posicionados cerca de d’infrastructures critiques pour le Royaume-Uni et ses alliés.
Submarinos Rusos y su Misión
Un submarino de ataque de clase Akula fue el primero en ser detectado cerca de las costas británicas. Siguiendo su rastro, las fuerzas británicas localizaron dos submarinos más, más sigilosos, operando cerca de cables y oleoductos submarinos críticos.
Estos submarinos pertenecen al GUGI, una unidad rusa especializada en misiones de reconocimiento y vigilancia en profundidades. Su función principal es acercarse a infraestructuras clave para observarlas y cartografiarlas.
Una Operación Clandestina
La vigilancia por parte de la Royal Navy incluyó la movilización de una fragata y el apoyo de aeronaves y helicópteros anti-submarinos. Durante semanas, los militares monitorearon cada trayectoria, utilizando boyas de sonar para seguir los movimientos de los submarinos rusos.
Impacto en Infraestructuras Críticas
A pesar de los esfuerzos diplomáticos y estratégicos, los submarinos rusos completaron su misión sin causar daños a las infraestructuras. Sin embargo, la preocupación principal radica en que estos cables y oleoductos son esenciales para el funcionamiento del país. Aproximadamente 60 cables submarinos conectan al Reino Unido con el resto del mundo, y más del 90% del tráfico diario de internet pasa por ellos.
Según Healey, esta situación es un claro recordatorio de que cualquier intento de interferencia sería tratado con seriedad, señalando que la “principal amenaza para la seguridad del Reino Unido” sigue siendo Rusia.
Reacciones de Rusia y el Reino Unido
La embajada rusa en Londres ha rechazado las acusaciones, afirmando que no hay intención de atacar las infraestructuras británicas. No obstante, Londres mantiene otra perspectiva, sugiriendo que las acciones británicas han forzado a Rusia a cambiar las rutas de sus submarinos o a escoltarlos con barcos de guerra.
Conclusión: Vigilancia Continua
La creciente tensión entre el Reino Unido y Rusia en el ámbito marítimo subraya la importancia de la vigilancia y la preparación ante posibles conflictos. La actuación de la Royal Navy ejemplifica cómo las naciones están manteniendo la seguridad en un entorno global cada vez más incierto.



