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Des policiers montent la garde dans une zone bouclée à Bondi Beach, le 15 décembre 2025, à Sydney, en Australie.
Una reciente y trágica fusillada en Sydney ha dejado un saldo devastador de 15 muertos y más de 40 heridos. El ataque ocurrió durante la celebración de Hanouka, una festividad judía que reunió a aproximadamente 1,000 personas en la popular playa de Bondi. Dos tiradores abrieron fuego contra la multitud, lo que ha generado una fuerte respuesta de las autoridades australianas.
Identidades de los Tiradores Presuntos
Los dos principales sospechosos del ataque han sido identificados como Sajid y Naveed Akram, un padre y su hijo. Sajid, de 50 años, fue abatido por la policía durante el incidente, mientras que Naveed, de 24 años, se encuentra en estado crítico en un hospital bajo vigilancia policial. Esta circunstancia ha llevado a las autoridades a profundizar en su perfil y antecedentes.
Perfil de Sajid Akram
Sajid llegó a Australia en 1998 con un visa de estudiante. En 2001, logró obtener un permiso como pareja de un ciudadano australiano. Tenía autorización para poseer seis armas de fuego, las cuales, según las investigaciones, se utilizaron en la masacre. Este dato ha suscitado preocupaciones sobre la regulación de armas en el país.
Antecedentes de Naveed Akram
Naveed era conocido por los servicios de inteligencia australianos debido a sus vínculos con organizaciones extremistas. En 2019, fue arrestado por intentar llevar a cabo un acto terrorista en Australia y había sido condenado, aunque no se le consideraba una amenaza inmediata según las autoridades. Estos antecedentes han abren interrogantes sobre la eficacia de los mecanismos de seguimiento y prevención.
Allégeance al Estado Islámico
Investigadores antiterroristas han señalado que ambos tiradores podrían haber prestado lealtad al Estado Islámico (EI). Durante la investigación, se hallaron dos banderas de esta organización en el vehículo utilizado por los atacantes. Esta conexión ha llevado a los funcionarios a considerar el ataque como un acto de terrorismo ideológico.
Reacciones de las Autoridades
Mike Burgess, jefe de los servicios de inteligencia interna de Australia, comentó que aunque los tiradores eran conocidos por su actividad, no eran percibidos como una amenaza inminente. El Primer Ministro, Anthony Albanese, condenó el ataque describiéndolo como un “acto puro y maligno” con tintes antisemitas, reflejando la gravedad del suceso. Las autoridades colaboran estrechamente para desentrañar los detalles de esta tragedia.
El incidente en Bondi Beach ha sacudido a toda Australia y ha reavivado el debate sobre seguridad y control de armas. Las autoridades están en alerta máxima mientras la investigación avanza, intentando también ofrecer apoyo a las víctimas y a la comunidad afectada.




