
JOSH EDELSON / AFP
Durante unos minutos, la mitad del espectáculo de Bad Bunny mostró cómo un evento cultural puede detener y luego relanzar, de un solo movimiento, la vida cotidiana de una megaciudad.
La actuación de Bad Bunny durante la mitad del Super Bowl no solo fue un momento destacado en la televisión, sino que también dejó una impresión tangible en la ciudad de Nueva York. Durante esos doce minutos, la ciudad observó un fenómeno curado por la cultura pop que se reflejó incluso en sus sistemas de alcantarillado.
Efecto en la Ciudad de Nueva York
Según datos de la agencia municipal de agua y alcantarillado, NYC Water, la ciudad experimentó una disminución significativa en el uso del agua durante el espectáculo. Las cinco distritos de Nueva York, Manhattan, Brooklyn, Queens, Bronx y Staten Island, se congelaron momentáneamente, como si toda la metrópoli hubiera puesto su vida diaria en pausa.
Al finalizar la actuación, sin embargo, todo volvió a la normalidad de forma explosiva. En los quince minutos posteriores, se registró un aumento notable en el suministro de agua, equivalente a 761,719 descargas de inodoros que ocurrieron casi simultáneamente a través de la ciudad. Este dato inusual se convirtió en un indicador viral de la atención colectiva que la actuación había recibido.
El Fenómeno del “Superflush”
Este tipo de picos en el consumo de agua ha sido documentado durante años en eventos televisivos importantes, conocido como “superflush”. Fenómenos similares han ocurrido en ocasiones pasadas, desde el Super Bowl hasta los Juegos Olímpicos. En 1984, un incidente en Salt Lake City durante una actuación también atrajo la atención hacia este fenómeno, cimentando el “superflush” en la mitología del evento deportivo más visto del año.
A pesar de lo dramático que pueda parecer, los sistemas de alcantarillado están diseñados para manejar este tipo de variaciones extremas. Sin embargo, el “superflush” es un claro símbolo de cómo un evento puede alinear el comportamiento de una megaciudad. Durante el espectáculo, la audiencia está completamente concentrada y, al finalizar, todos parecen levantarse al unísono.
Impacto Global de la Actuación
La actuación de Bad Bunny fue vista por más de 135 millones de personas en todo el mundo, marcando un récord para una mitad de espectáculo en el Super Bowl, superando incluso a la actuación del año anterior de Kendrick Lamar. Además, no solo los inodoros y el agua reflejaron el interés; las plataformas de streaming registraron aumentos en las reproducciones de música justo después de su presentación.
El impacto de la actuación de Bad Bunny va más allá de lo que podría haberse imaginado, mostrando cómo la cultura puede unir a las personas y tener efectos mesurables en una ciudad como Nueva York.




