
El central del Valencia está en el punto de mira del club rossoneri. Empezó a jugar baloncesto y a soñar con la NBA. Ahora es un pilar insustituible del Valencia. Pero ojo, el Atlético de Madrid también se mueve por él
En otra vida Cristhian Mosquera podría haber sido escolta del Valencia que hace unos días venció al Real Madrid por 85-84 para volar a lo más alto de la tabla de la Liga Endesa, máxima división del campeonato español de baloncesto. Si no fuera por su primo, habría seguido haciendo tiros de dos puntos. Soñando quizás con la NBA. De la nada se encontró en un campo de fútbol sala con el balón en los pies, antes de pasar al campo real, de tierra batida, toboganes, frío y lluvia. Se acostumbró muy bien. Soñaba con convertirse en pieza fundamental de la defensa del Valencia, lo consiguió con aplicación y ahora uno de los equipos más famosos de Europa, el AC Milan, ha puesto sus ojos en él. Pasar del mundo de Lebron, socio de Cardinale, al de Ibrahimovic es, después de todo, un momento.
